Una muestra de carácter en territorio brasileño le permitió al Ciclón rescatar un punto de oro. Pese a un inicio adverso en el estadio Urbano Caldeira, la insistencia ofensiva de la escuadra de Boedo prevaleció en el complemento para torcer una historia que parecía juzgada. Líder del grupo D de la Copa
La gran reacción azulgrana para mantenerse en la cima
Por consiguiente, el desarrollo del juego internacional expuso las dos facetas marcadas de un mismo equipo en competencia. San Lorenzo de Almagro reaccionó a tiempo en San Pablo y selló un valioso empate 2 a 2 frente al combinado costero. De este modo, la institución argentina preservó su condición de líder del grupo D de la Copa Sudamericana a falta de una jornada.
En consecuencia, el elenco conducido técnicamente por su entrenador debió asimilar un golpe durísimo desde el vestuario. Apenas iniciado el cotejo, una réplica veloz comandada por Miguel Terceros derivó en la apertura del marcador por intermedio de Gabriel Bontempo. Por lo tanto, el trámite cuesta arriba obligó a la visita a adelantar sus líneas prematuramente.
Las dificultades iniciales y el segundo impacto brasileño
Efectivamente, el dueño de casa manejó los tiempos durante la primera mitad del encuentro y generó las opciones más nítidas de peligro. Un disparo de Christian Oliva y la pegada de Álvaro Barreal exigieron las intervenciones del guardameta Orlando Gill para sostener la diferencia mínima. Por esa razón, la paridad en el juego le costaba demasiado al mediocampo de la escuadra azulgrana.
Asimismo, la mala fortuna afectó los planes argentinos justo antes del descanso en el recinto de Vila Belmiro. Un remate de tiro libre ejecutado por Gabriel Barbosa rozó en la barrera humana, descolocando por completo la reacción del arquero paraguayo. A raíz de esto, la ventaja parcial de dos goles parecía sentenciar las aspiraciones del conjunto de Boedo.
La levantada heroica para asegurar el destino copero
Por añadidura, las variantes introducidas en el período complementario modificaron radicalmente la dinámica colectiva del cuadro visitante. El descuento llegó mediante una proyección de Nicolás Tripichio que Matías De Ritis capitalizó de cabeza por encima de Gabriel Brazao. De esta manera, el empuje anímico revitalizó al plantel argentino en el tramo definitivo del compromiso.
Por último, la paridad definitiva se consumó a los 40 minutos gracias a una habilitación entrelíneas del ingresado Facundo Gulli. El delantero Rodrigo Auzmendi aprovechó el pase entocado para batir la valla rival con un disparo violento que desató los festejos. En conclusión, el Ciclón se mantiene como líder del grupo D de la Copa y depende exclusivamente de sus fuerzas.


















