Elba Marcovecchio pidió un bozal legal contra Ana Rosenfeld para impedir que hable públicamente sobre la causa. La presentación será analizada por el juez Agopian y el Tribunal 106, luego de una advertencia judicial a las partes.
Bozal legal contra Ana Rosenfeld: la nueva disputa
El pedido de bozal legal contra Ana Rosenfeld profundizó el enfrentamiento entre las abogadas que intervienen en uno de los capítulos judiciales vinculados al WandaGate. Elba Marcovecchio decidió recurrir nuevamente a la Justicia para intentar limitar las declaraciones públicas de su colega sobre la causa y las cuestiones privadas relacionadas con el expediente.
La presentación sería elevada ante el juez Agopian y el Tribunal 106, que deberán analizar el planteo y determinar si corresponde avanzar con la restricción solicitada. A diferencia de una prohibición para ambas partes, la medida impulsada por Marcovecchio estaría dirigida exclusivamente contra Rosenfeld.
La advertencia del juez y una reunión que no prosperó
El nuevo episodio se produjo después de una advertencia realizada por el magistrado durante el conflicto entre las partes. Según fue citado por el programa, el juez señaló que, si continuaban las declaraciones públicas, podría ser necesaria una intervención adicional mediante la designación de un tutor.
Además, 24 horas después de ese llamado de atención, las partes mantuvieron un encuentro con Mirta. Sin embargo, la reunión no llegó a buen puerto porque estaba siendo grabada, por lo que el intento de acercamiento quedó frustrado en medio de la tensión existente.
Un escrito que Rosenfeld recibió durante la emisión
La situación volvió a adquirir exposición pública el viernes previo a la emisión del programa. Durante DDM, Martín leyó un escrito en el que aparecían mencionadas las partes involucradas y sus respectivas abogadas.
Mientras el documento era difundido al aire, Rosenfeld recibía información en tiempo real sobre su contenido directamente en su teléfono. Así, la abogada pudo conocer durante la emisión los detalles de un escrito que estaba siendo presentado públicamente por la mesa del programa.
La reserva del expediente volvió al centro del conflicto
El expediente judicial se inició bajo una solicitud de reserva, debido a que aborda cuestiones familiares y circunstancias privadas que involucran también a menores. Ese carácter reservado se convirtió nuevamente en uno de los principales puntos de discusión entre las partes.
Wanda fue señalada como la primera persona que habría expuesto públicamente información vinculada con la reserva del expediente, durante una entrevista con Susana Jiménez. Aquella conducta derivó posteriormente en una sanción dentro del marco de la causa.
Una medida judicial que nunca había sido decretada
Otro episodio que alimentó la controversia ocurrió el 1 de julio, cuando comenzó a circular una supuesta prohibición para salir del país relacionada con la causa. Sin embargo, esa medida no había sido ordenada judicialmente.
El episodio generó nuevas discusiones alrededor de la difusión de información relacionada con el expediente. Además, quedaron bajo análisis las diferencias entre las decisiones efectivamente incorporadas a la causa y aquellas versiones que comenzaron a circular públicamente.
La disputa también alcanzó a las notificaciones, resoluciones y distintos intercambios producidos entre las partes. En ese contexto, la exposición mediática volvió a convertirse en uno de los principales focos del enfrentamiento entre las dos abogadas.
El conflicto que comenzó en Italia
El capítulo más reciente de la disputa tiene como antecedente el robo de los pasaportes en Italia. A partir de ese episodio, la situación de las hijas de Wanda y Mauro comenzó a ocupar un lugar cada vez más visible dentro de la controversia.
Ahora, el próximo movimiento quedará en manos de la Justicia. El pedido presentado por Marcovecchio deberá llegar al juez Agopian y al Tribunal 106, que tendrán que evaluar si corresponde establecer la restricción solicitada contra Rosenfeld y bajo qué condiciones.



























