La panelista rompió el silencio tras aparecer mencionada en el expediente judicial que indaga un fraude financiero. Yanina Latorre negó cualquier vínculo con la maniobra, defendió la legalidad de sus pautas publicitarias y cuestionó el intento de farandulizar la investigación por estafa cripto que complica a figuras del Gobierno.
Yanina Latorre y la investigación por estafa cripto
La conductora se convirtió en foco de atención mediática tras la filtración de documentos que integran la causa judicial sobre una presunta maniobra financiera. El nombre de la panelista surgió a partir del peritaje realizado al teléfono móvil de Mauricio Novelli, el operador financiero que quedó bajo la lupa de los tribunales tras el colapso del activo digital.
Ante la viralización de estas menciones, Latorre utilizó sus plataformas digitales para desmentir cualquier vínculo con los hechos. La comunicadora enfatizó que su relación con Novelli se limitó estrictamente a la gestión de contratos publicitarios para plataformas legales, descartando de plano su participación en el esquema fraudulento que sacude a la política nacional.
Aclaraciones sobre los contratos y el trasfondo político
Durante su descargo, la influencer remarcó que las campañas realizadas a través de Novelli fueron anteriores al desplome del activo. Según sus declaraciones, el vínculo comercial se remonta a los años 2023 y 2024, período en el cual el intermediario representaba a firmas reconocidas del mercado cripto internacional.
La figura televisiva se mostró molesta por la intención de vincularla a un entramado de corrupción estatal. En ese sentido, rechazó categóricamente los rumores sobre tarifarios o supuestos pagos irregulares, asegurando que su actividad comercial en redes sociales es transparente y cuenta con una demanda constante de diversos anunciantes.
La advertencia de la conductora ante las acusaciones
Latorre calificó como una operación política el intento de incluir nombres del espectáculo en una causa de alta sensibilidad. Afirmó que este tipo de maniobras solo sirve para desviar el foco de una investigación por estafa cripto que debería centrarse en las responsabilidades de los funcionarios públicos y no en la vida mediática de figuras ajenas al Gobierno.
Finalmente, la panelista adelantó que exhibirá las pruebas documentales de sus intercambios con el operador para despejar cualquier duda sobre su integridad. Reiteró que no figura como imputada en ningún expediente y que su rol se circunscribe únicamente al ámbito de la publicidad, distanciándose así definitivamente del escándalo financiero que mantiene en vilo a la opinión pública por la participación de figuras clave del Ejecutivo nacional.


















