La calma de Palito Ortega se vio interrumpida por una polémica que arrastra más de dos décadas. El artista decidió enfrentar las cámaras para aclarar su postura sobre el reclamo de filiación de una mujer de 65 años. Con un tono que mezcla la resignación y la firmeza, el «Rey» desmintió las versiones que circulan en los medios y detalló por qué la justicia ya le dio la razón en instancias anteriores. Entre estudios de ADN y recuerdos de su juventud en Tucumán, el músico dejó definiciones contundentes sobre un conflicto que, según él, ya debería estar cerrado.
El descargo del artista frente a la justicia
La tranquilidad del entorno de Ramón «Palito» Ortega se vio alterada recientemente por una nueva citación judicial vinculada a una antigua demanda por paternidad. En este contexto de exposición mediática, Palito Ortega rompió el silencio para exponer su versión de los hechos tras los reclamos de Rosa Ortega. El cantante recordó que este conflicto se originó en el año 2000 y que, desde entonces, se ha sometido a todos los requerimientos legales para esclarecer su identidad.
Por consiguiente, el músico enfatizó que ya se realizaron todas las pruebas de laboratorio necesarias para determinar el vínculo sanguíneo. De igual modo, subrayó que los resultados genéticos fueron concluyentes al indicar que no existe una relación de paternidad entre ambos. Sin embargo, la demandante sostiene su postura basándose en supuestas confesiones maternas, lo que ha mantenido el expediente abierto a pesar de los dictámenes técnicos previos que señalan a otro integrante de la familia.
Pruebas genéticas y la verdad de Palito Ortega rompió el silencio
Efectivamente, existe un fallo del año 2021 que establece que la mujer es, en realidad, hija de Juan Ortega, el hermano ya fallecido del artista. Por este motivo, el cantante manifestó su extrañeza ante la insistencia de la mujer por vincularlo directamente a él. Debido a que las fechas no coinciden, Ramón explicó que, al momento del nacimiento de Rosa en Tucumán, él ya se encontraba radicado y trabajando en Buenos Aires.
Por otro lado, el artista no ocultó su incomodidad por la trascendencia pública que tomó el caso en programas de espectáculos. Ciertamente, el músico calificó como una situación vergonzosa el tener que salir a desmentir nuevamente algo que considera probado por la ciencia. No obstante, admitió que estas son «vueltas de la vida» que debe aceptar, aunque espera que en algún momento se reconozca el error cometido en el reclamo.
Un vínculo afectivo inexistente con su sobrina
Posteriormente, al ser consultado sobre si existe alguna posibilidad de entablar una relación con la mujer en calidad de tío, el intérprete fue tajante. Por lo tanto, descartó cualquier tipo de acercamiento afectivo, argumentando que la situación actual no genera sentimientos de cercanía. De igual forma, remarcó que el fallecimiento de su hermano Juan cierra una etapa, y que no tiene interés en profundizar vínculos con alguien que mantiene una acusación que él considera infundada.
Finalmente, el cantante dio por terminada su intervención ante la prensa esperando que la justicia ratifique lo actuado en años anteriores. Indudablemente, el ADN sigue siendo la pieza fundamental en esta historia que combina secretos familiares y reclamos legales de larga data. En conclusión, el artista prefiere enfocarse en su carrera y su familia, dejando en manos de sus abogados los pasos a seguir ante las nuevas presentaciones de la demandante.


















