La Justicia rechazó el pedido de nulidad de Luciana Salazar y homologó el acuerdo privado con Martín Redrado, interpretando que la obligación de manutención cesaba al finalizar la relación. La modelo apelará la decisión.
Un fallo que cambia el escenario
La batalla legal entre Luciana Salazar y Martín Redrado sumó un capítulo decisivo con una resolución que impacta directamente en el reclamo por la manutención de Matilda, hija de la modelo. El juez rechazó el pedido de nulidad y homologó el acuerdo firmado en 2017, pero con una interpretación que modifica el alcance del compromiso.
El magistrado determinó que el convenio solo tenía vigencia mientras la pareja mantuvo su relación sentimental, lo que implica que, tras la separación, Redrado ya no estaba obligado a continuar con los pagos.
La figura de progenitor afín
El fallo se apoyó en la figura legal de “progenitor afín”, que contempla a quienes ejercen un rol parental sin vínculo biológico. Según la normativa, la obligación alimentaria existe únicamente mientras la pareja convive o mantiene la relación.
De esta manera, el juez concluyó que el compromiso económico cesó con el quiebre de la relación, pese a que el acuerdo original mencionaba que se extendería hasta que Matilda cumpliera 18 años.
Revés judicial para Salazar
Uno de los puntos más llamativos es que el acuerdo firmado ante escribano no mencionaba la figura de “progenitor afín”. Fue el juez quien aplicó esa categoría para fundamentar la decisión. El documento establecía de manera manuscrita que Redrado cubriría los gastos de la niña hasta la mayoría de edad, pero la interpretación judicial lo vinculó directamente al vínculo de pareja.
El revés judicial para Salazar se profundiza porque Redrado continuó abonando hasta febrero de 2022, incluso después de la ruptura. Desde su entorno sostienen que habría pagado más de lo que correspondía, con una diferencia estimada en 200 mil dólares, aunque esa cifra no forma parte del fallo ni implica un reclamo de devolución.
La apelación de la modelo
Tras conocerse la resolución, Salazar manifestó su malestar y su abogado, Yamil Castrovianchi, adelantó que apelarán la decisión. Argumentan que existe otro acuerdo posterior, firmado cuando la pareja ya no convivía, en el que Redrado habría puesto como garantía un departamento en la calle Sinclair. Ese documento, según la defensa, contradice la interpretación de que el compromiso dependía exclusivamente de la relación sentimental.
La causa ahora pasará a la Cámara, que deberá revisar el fallo y definir si se mantiene la interpretación del juez o si se abre una nueva instancia favorable para la modelo.
Una disputa que continúa
El conflicto entre Salazar y Redrado lleva años y se ha convertido en uno de los litigios más mediáticos del país. La resolución actual marca un duro golpe para la modelo, pero la batalla judicial sigue abierta y promete nuevos capítulos en los tribunales.


















