Lo que comenzó como una diferencia legislativa terminó en una guerra abierta de carpetazos y ofensas personales. Lilia Lemoine y Malena Galmarini no se guardaron nada: desde reproches por la inflación hasta menciones a reuniones secretas y estafas internacionales. La temperatura política subió al máximo en una pelea que sacude el ecosistema digital de las principales figuras del poder.
Un estallido de furia en las plataformas digitales
La escena política argentina sumó un nuevo capítulo de alta tensión debido a las recientes acusaciones entre Lemoine y Galmarini a través de la red social X. El conflicto se desató originalmente cuando Sebastián Galmarini cuestionó con dureza una iniciativa parlamentaria de La Libertad Avanza. Por consiguiente, Lilia Lemoine intervino rápidamente para defender el proyecto que busca modificar la denominación del Día de la Memoria.
Efectivamente, la diputada libertaria arremetió contra el dirigente del Frente Renovador tildándolo de «kuka» y señalando la supuesta decadencia de su espacio político. Además, la legisladora mencionó causas judiciales de miembros de la oposición para profundizar su ataque. Sin embargo, la respuesta no tardó en llegar por parte de la ex titular de AySA, quien salió en defensa de su hermano con términos igualmente cortantes.
El caso Libra y los reproches económicos
En medio de la disputa, Malena Galmarini decidió elevar la apuesta mencionando temas sensibles para la actual administración. De esta manera, la senadora bonaerense trajo a colación el escándalo conocido como caso Libra y vinculó a la diputada con figuras internacionales bajo sospecha. Asimismo, aprovechó para criticar las omisiones en las declaraciones juradas de otros funcionarios cercanos al presidente Javier Milei.
No obstante, el foco de las acusaciones entre Lemoine y Galmarini se desplazó luego hacia la gestión ministerial de Sergio Massa. La diputada de La Libertad Avanza responsabilizó directamente al ex candidato presidencial por la situación inflacionaria del país y la pobreza actual. Por este motivo, la discusión abandonó el plano institucional para centrarse en reproches sobre el fracaso de las políticas económicas del gobierno anterior.
Revelaciones sobre supuestos ofrecimientos laborales
Por otro lado, la legisladora libertaria sorprendió al revelar un presunto intento de reclutamiento por parte del massismo durante la campaña electoral pasada. Según sus palabras, el propio Sergio Massa le habría ofrecido un puesto de trabajo en 2023, propuesta que ella asegura haber rechazado de forma tajante. En consecuencia, Lemoine reafirmó su lealtad absoluta hacia el actual mandatario, marcando una distancia ética con otras figuras de los medios.
Finalmente, el intercambio cerró con una fuerte reafirmación de posturas enfrentadas que deja en evidencia la fractura total entre ambos sectores. Mientras Galmarini reivindicó la movilización popular y la conducción de su esposo, Lemoine insistió en que el peronismo dejó un país devastado. En conclusión, el enfrentamiento no solo expone diferencias ideológicas, sino una enemistad personal que parece difícil de subsanar en el corto plazo.


















