En el marco de la investigación por el desvío de fondos en la construcción de viviendas sociales, Mauricio Macri prestó declaración testimonial. El expresidente detalló presuntas presiones del kirchnerismo para abonar certificados con sobreprecios y recordó la negativa de su gestión porteña a convalidar pagos por obras no ejecutadas por la Fundación Madres de Plaza…
El testimonio de Macri ante la Justicia Federal
El escenario judicial sumó un testimonio de alto impacto político con la comparecencia de Mauricio Macri en la causa de viviendas sociales que involucra a la Fundación Madres de Plaza de Mayo. Durante su exposición, el exmandatario reconstruyó hechos ocurridos durante su etapa como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Según sus palabras, el programa Sueños Compartidos intentó cobrar montos que duplicaban el valor real de lo construido en territorio porteño, lo que derivó en un conflicto administrativo directo.
Por consiguiente, el referente del PRO describió un contexto de fuertes tensiones institucionales para que el erario público convalidara estos pagos irregulares. En este sentido, relató que la orden interna fue tajante: no se liberarían fondos por tareas que no estuvieran debidamente acreditadas en el terreno. Por lo tanto, la gestión de aquel entonces decidió frenar los desembolsos al detectar que la organización ya había percibido ingresos muy superiores a los avances de obra registrados.
Presiones políticas y la causa de viviendas sociales
Efectivamente, uno de los puntos más polémicos de la declaración fue la mención directa a Alberto Fernández como un actor clave en la intermediación de estos pagos. Macri recordó haber recibido comunicaciones del entonces funcionario nacional solicitando que la Ciudad agilizara los certificados correspondientes a los proyectos habitacionales. No obstante, el exjefe de Gobierno subrayó que el equipo de su ministra Patricia Bullrich advirtió rápidamente sobre la existencia de sobreprecios que hacían inviable la continuidad del financiamiento.
Asimismo, el dirigente recordó las consecuencias políticas que tuvo esa postura de rigor administrativo frente al programa de la Fundación. Debido a la negativa de pagar lo que consideraban una estafa, se produjeron diversas manifestaciones, incluyendo incidentes registrados en la Catedral Metropolitana por parte de Hebe de Bonafini y otros integrantes de la entidad. Por esta razón, Macri insistió en que las represalias se extendieron hacia otros miembros de su gabinete, como la entonces funcionaria María Eugenia Vidal.
La situación procesal y los detalles del fraude
Por otro lado, es fundamental aclarar que la participación del fundador del PRO en este expediente se limita estrictamente a la de un testigo. Seguramente, los magistrados buscan profundizar en el esquema operativo del desvío de 206 millones de pesos destinados originalmente a fines sociales. En efecto, la declaración permitió identificar quiénes figuraban como responsables de la organización en el día a día y qué proyectos específicos, como el lindero a la fundación de Margarita Barrientos, quedaron inconclusos.
Finalmente, el aporte del expresidente sirve para apuntalar la hipótesis de una maniobra fraudulenta sistemática que contaba con aval de las altas esferas del poder central. De igual importancia resulta la verificación de los sobreprecios que, según el testimonio, excedían largamente el ciento por ciento del valor de mercado. De esta manera, el proceso judicial intenta desentrañar cómo se canalizaron recursos públicos hacia destinos privados bajo la fachada de soluciones habitacionales que nunca llegaron a completarse.


















