La tensión política escaló a niveles impensados dentro del universo libertario tras las acusaciones cruzadas por el operativo de retorno de Agostina Páez. Lo que debería ser un trámite diplomático derivó en un enfrentamiento público entre Bullrich y Pagano, exponiendo facturas pendientes y cuestionamientos sobre quién gestionó realmente la liberación de la letrada en Río de Janeiro.
Conflicto interno por la repatriación de Agostina Páez
La escena política nacional se vio sacudida este jueves por un fuerte cruce de declaraciones vinculado a la repatriación de Agostina Páez, la profesional que permanece bajo custodia en Brasil. Patricia Bullrich, actual jefa del bloque oficialista en el Senado, utilizó sus canales oficiales para denunciar supuestas maniobras de aprovechamiento político. Según la legisladora, tanto la diputada nacional Marcela Pagano como el expresidente Alberto Fernández habrían intentado condicionar las gestiones a cambio de un reconocimiento público por parte de la familia de la afectada.
Por consiguiente, la exministra de Seguridad enfatizó que el Poder Ejecutivo mantiene como prioridad absoluta el retorno de la abogada a su hogar, pero sin la necesidad de montajes mediáticos. De igual forma, Bullrich defendió la actuación de la Cancillería, destacando que el ministro Pablo Quirno y el cuerpo consular en Río de Janeiro han trabajado bajo estrictas normas diplomáticas desde el comienzo del conflicto. Debido a esto, la senadora pidió no dejarse engañar por lo que calificó como «operaciones» que utilizan el drama familiar para obtener rédito electoral.
Cruce de acusaciones por la gestión diplomática
No obstante, la respuesta de Marcela Pagano no tardó en llegar y subió la temperatura de la discusión interna. La diputada libertaria rechazó tajantemente las versiones de la senadora y señaló que las declaraciones de Quirno en los medios de comunicación fueron, en realidad, las que entorpecieron el proceso judicial en el país vecino. En consecuencia, Pagano afirmó que la repatriación de Agostina Páez se concretará estrictamente bajo los plazos que determine la justicia brasileña, independientemente de la conducción actual de las relaciones exteriores.
Además de defender su postura, la periodista y legisladora recordó episodios anteriores para cuestionar la ética de Bullrich. En particular, hizo alusión al caso del gendarme Nahuel Gallo, quien estuvo detenido en Venezuela. Según la visión de Pagano, fue la propia senadora quien buscó protagonismo en aquel entonces, recordándole fotos públicas y asistencias a eventos sociales con el uniformado recién liberado. Ciertamente, este contrapunto dejó en evidencia una fractura en la comunicación de las figuras de La Libertad Avanza.
Plazos confirmados para el regreso al país
A pesar de los ruidos en la arena política, los datos técnicos sobre el traslado de la abogada argentina son concretos. Se estima que el proceso administrativo y logístico para que la mujer pueda abandonar Brasil tomará entre diez y quince días adicionales. Por lo tanto, mientras los funcionarios discuten sobre las atribuciones del éxito diplomático, la familia de Páez deberá aguardar el cumplimiento de las sentencias judiciales pendientes en Río de Janeiro.
En última instancia, el enfrentamiento también salpicó la gestión del viaje de Gallo a territorio venezolano en 2024, un tema que Pagano exigió aclarar. Por lo pronto, el foco se mantiene en el desenlace de la situación de la letrada detenida hace más de dos meses. Sin duda, el caso ha dejado de ser meramente judicial para convertirse en un nuevo foco de conflicto dentro de la estructura oficialista, donde las acusaciones de «show patético» y oportunismo están a la orden del día.


















