El crecimiento de las deudas entre repartidores de aplicaciones volvió a instalar el debate sobre las condiciones laborales en la economía de plataformas. Mariano Recalde apuntó contra el sistema de créditos que ofrecen las empresas y pidió una intervención del Congreso.
Mariano Recalde cuestionó los créditos para repartidores
Los créditos para repartidores quedaron en el centro del debate luego de que el senador nacional Mariano Recalde cuestionara el sistema de financiamiento que ofrecen las plataformas digitales a quienes trabajan como repartidores. El legislador relacionó esta modalidad con la falta de una regulación específica para la economía de plataformas y con la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
A través de una publicación en la red social X, Recalde afirmó que las empresas «ya encontraron otro negocio» al combinar, según su visión, la precarización laboral con el otorgamiento de préstamos a sus propios trabajadores. Además, sostuvo que otros países avanzan en regulaciones para este tipo de empleo, mientras que la legislación argentina todavía no contempla esa realidad.
Aumentó el endeudamiento entre trabajadores de plataformas
El pronunciamiento del senador se conoció después de que trascendieran datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) sobre el crecimiento del endeudamiento en el sector. Según esas cifras, la cantidad de trabajadores de plataformas que tomaron préstamos con las propias empresas aumentó un 122% durante 2025.
A su vez, informes técnicos indicaron que entre 2023 y 2024 este tipo de financiamiento ya había registrado un incremento del 177%. Hacia fines de 2025, el saldo promedio de deuda de los trabajadores independientes alcanzó aproximadamente los $900.000.
Cómo funciona el sistema de financiamiento
Las plataformas utilizan un sistema de evaluación propio para definir quiénes pueden acceder a estos préstamos. En lugar de analizar únicamente el historial financiero, las empresas también consideran distintos indicadores vinculados con la actividad de cada repartidor.
Entre los factores que evalúan aparecen la antigüedad dentro de la aplicación, el porcentaje de pedidos aceptados y la calificación otorgada por los usuarios. En la mayoría de los casos, los trabajadores destinan esos fondos a comprar o reparar herramientas indispensables para desarrollar su actividad, como motocicletas o bicicletas.
El planteo de Recalde en el Congreso
Otra característica de este esquema es que las plataformas descuentan automáticamente las cuotas de cada préstamo de las comisiones que los repartidores reciben por los pedidos realizados. Según los datos difundidos, la mora de estos créditos alcanza el 11,7%.
Frente a este escenario, Recalde reclamó una respuesta legislativa y pidió que el Congreso avance con la ratificación del Convenio 193 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Según explicó, esa norma establece estándares mínimos de protección laboral para quienes desarrollan tareas en plataformas digitales. De esta manera, los créditos para repartidores volvieron a abrir el debate sobre las condiciones laborales y el marco regulatorio de la economía digital.


















