Una feroz interna sacude las bases del Partido Justicialista en la provincia de Buenos Aires. Con declaraciones que exponen un fuerte nivel de hartazgo dirigencial, un experimentado referente territorial rompió el silencio para exigir una renovación absoluta de las autoridades partidarias, advirtiendo sobre el riesgo de sufrir una dura derrota en las urnas si no se modifica la agenda actual. crisis que atraviesa el peronismo
Fuertes cuestionamientos al armado político bonaerense
El concejal de Hurlingham y exintegrante del gabinete nacional, Juan Zabaleta, emitió declaraciones sumamente críticas respecto a la conducción partidaria que encabeza el diputado Máximo Kirchner. De acuerdo con su perspectiva, el diseño estratégico implementado en el territorio bonaerense por el líder de La Cámpora derivó en un absoluto fracaso institucional. Por consiguiente, el exjefe comunal graficó la crisis que atraviesa el peronismo señalando que las estructuras tradicionales se encuentran completamente rotas y que resulta inviable una reconstrucción bajo el actual esquema de liderazgos.
Efectivamente, el dirigente del conurbano utilizó una plataforma de transmisión digital para enviar un mensaje directo y provocador al hijo de la exmandataria. Como consecuencia del desgaste acumulado en los últimos años, lo instó de forma pública a mudar su base de operaciones electorales hacia el sur de la República Argentina. Debido a esto, sugirió que el legislador nacional debería competir por la gobernación de la provincia de Santa Cruz en lugar de condicionar el destino del principal distrito electoral del país.
El reclamo de las demandas vecinales ante la militancia
La agenda cotidiana frente a la crisis que atraviesa el peronismo
Ciertamente, el eje de la argumentación del exfuncionario se centró en la marcada distancia que separa a los discursos de la cúpula partidaria de las necesidades reales de los ciudadanos. Al respecto, Zabaleta contrapuso las discusiones ideológicas abstractas con los reclamos concretos que los habitantes trasladan a diario a los mostradores de los palacios municipales. Por lo tanto, el dirigente enumeró la urgencia de contar con patrullajes policiales eficientes, instituciones educativas ediliciamente sanas y salarios dignos que permitan cubrir la canasta básica.
Por otra parte, la falta de sintonía con las clases medias y los sectores vulnerables profundiza la parálisis de las estructuras del Partido Justicialista frente a la gestión gubernamental de signo liberal. En este sentido, para superar la crisis que atraviesa el peronismo, se requiere abandonar las consignas herméticas y enfocarse en la resolución de problemáticas básicas como el robo de teléfonos celulares en la vía pública. En consecuencia, la dirigencia territorial reclama una urgente simplificación de la propuesta partidaria para volver a sintonizar con el humor social.
Advertencias de cara a los próximos desafíos electorales
Por otro lado, el panorama trazado por el dirigente de Hurlingham incluyó un severo pronóstico referido a las posibilidades del movimiento de cara a las futuras contiendas en las urnas. De este modo, advirtió que la ausencia de un programa económico y social alternativo condena al espacio a la irrelevancia electoral inmediata. De esta manera, remarcó que el electorado no acompañará a una fuerza política que se muestra incapaz de formular respuestas modernas ante las transformaciones actuales del mercado laboral.
Finalmente, el descargo de Zabaleta funciona como un llamado de atención urgente para los diferentes sectores que componen el arco opositor bonaerense. A pesar de las resistencias que sus palabras despiertan en los sectores más alineados con el Instituto Patria, la necesidad de autocrítica comienza a ganar terreno en las intendencias del Gran Buenos Aires. Consecuentemente, el mapa político del justicialismo ingresa en un período de definiciones complejas, donde el tiempo de descuento para reconfigurar el discurso público de cara a la sociedad civil ya comenzó a correr.


















