Una jornada histórica se avecina en las calles argentinas. Al cumplirse medio siglo del inicio de la última dictadura, el gremio estatal ATE lanza un fuerte desafío al Gobierno nacional. Con una convocatoria que promete ser multitudinaria, los trabajadores buscan unir el reclamo por la memoria histórica con las protestas actuales contra el ajuste económico y los despidos.
Movilización nacional por el aniversario del golpe
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) confirmó que realizará una jornada de protesta en todo el territorio argentino al cumplirse 50 años de la última dictadura militar. Según explicó el secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, el país atraviesa actualmente un severo debilitamiento de la democracia debido al daño en la institucionalidad. Por este motivo, el dirigente sindical instó a la ciudadanía a ganar las calles para frenar lo que considera un proyecto político que intenta completar el plan económico de los años setenta.
Por consiguiente, la central obrera vinculó de forma directa las políticas de desregulación y apertura económica del presente con el programa implementado durante el período genocida. De igual manera, Aguiar sostuvo que la movilización es una respuesta necesaria ante el negacionismo que, según su visión, promueve el Ejecutivo nacional. Efectivamente, el sindicato busca que la conmemoración de este 24 de marzo funcione como una herramienta política para frenar el ajuste y el empobrecimiento generalizado de la población.
Puntos de concentración y debilitamiento de la democracia
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los manifestantes de ATE se reunirán a partir de las 11:00 en la intersección de Avenida de Mayo y Bernardo de Irigoyen. Desde ese punto, las columnas marcharán hacia la emblemática Plaza de Mayo para confluir con las dos CTA y diversas organizaciones de derechos humanos. Además de la consigna histórica de «Memoria, Verdad y Justicia», el reclamo se centrará en denunciar el debilitamiento de la democracia provocado por los despidos masivos en el sector público nacional.
Por otra parte, la jornada contará con una estructura logística que integrará a diferentes sectores del arco político y social. La Mesa de Organismos de Derechos Humanos, liderada por Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, concentrará al mediodía en la calle Piedras. Asimismo, el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia se acoplará a la columna principal por la tarde para realizar un acto unitario que refuerce el compromiso con la vida institucional y los derechos civiles.
Columnas masivas y el reclamo socioeconómico
La movilización de este año promete ser una de las más voluminosas de la historia reciente debido a la participación orgánica de la CGT y ambas CTA. Ciertamente, las agrupaciones vinculadas al peronismo y al kirchnerismo aportarán una gran cantidad de militantes, destacándose la tradicional caminata de La Cámpora desde la ex-ESMA. Sin embargo, el eje central de la convocatoria trasciende lo partidario para enfocarse en la grave situación económica bajo el lema de «Nunca más miseria planificada».
En este sentido, el sindicato estatal advirtió que la violación a la Constitución Nacional se ha vuelto una práctica recurrente por parte de las autoridades actuales. Debido a que el endeudamiento extremo y la fuga de capitales afectan la industria nacional, los trabajadores consideran indispensable manifestarse en defensa del empleo público. Por lo tanto, las marchas con pañuelos blancos no solo recordarán el pasado, sino que servirán para exigir soluciones inmediatas ante la crisis de vivienda y alimentación que afecta a las familias.
Una jornada de lucha en todas las provincias
La protesta no se limitará exclusivamente a la Capital Federal, ya que se han organizado actos y marchas en las principales ciudades del interior del país. En cada una de estas jurisdicciones, los trabajadores estatales llevarán sus reclamos por la estabilidad laboral y la recomposición salarial al frente de las columnas. No obstante, el mensaje político hacia la Casa Rosada será unificado: la memoria de los 30 mil desaparecidos se honra defendiendo los derechos conquistados en democracia.
Para finalizar, los organizadores esperan que la concurrencia sea millonaria para dejar un mensaje claro contra el modelo de privatizaciones y desmantelamiento del Estado. En vista de que el clima social se encuentra enrarecido por la caída del consumo, el 24 de marzo marcará un hito en la relación entre el sindicalismo y el Gobierno. De esta manera, ATE ratifica su rol como uno de los actores principales en la resistencia contra el programa económico vigente, apostando a la movilización popular como único camino de respuesta.


















