El ministro de Gobierno bonaerense cuestionó con dureza los traslados del jefe de Gabinete a Nueva York y Punta del Este. Carlos Bianco calificó las acciones del vocero como delitos penales, desmintió los argumentos técnicos de Javier Milei y señaló una presunta malversación de fondos públicos en la gestión libertaria.
Carlos Bianco apuntó contra el escándalo por viajes oficiales
La administración provincial de Buenos Aires lanzó una ofensiva dialéctica contra el entorno más cercano del presidente Javier Milei. En consecuencia, el ministro de Gobierno Carlos Bianco aprovechó su habitual conferencia de prensa para ironizar sobre los recientes traslados del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. De esta manera, el funcionario bonaerense contrastó su actividad laboral del fin de semana con las excursiones internacionales del vocero presidencial.
Efectivamente, Bianco utilizó el sarcasmo para referirse a la supuesta fatiga de los funcionarios nacionales tras sus misiones en el exterior. Además, sostuvo que la presencia de familiares en aviones oficiales representa una contradicción flagrante con el discurso «anticasta» que promueve el Ejecutivo nacional. Por lo tanto, mientras la gestión provincial se enfoca en el territorio, el ministro denunció que en la Casa Rosada impera una lógica de privilegios personales.
Las denuncias penales y el escándalo por viajes oficiales
Por otro lado, la crítica se centró en el aspecto legal de los traslados a Estados Unidos y Uruguay. En primer lugar, Bianco fue tajante al afirmar que viajar con la esposa en una comitiva estatal para tareas laborales constituye un delito de malversación. No obstante, el funcionario fue más allá al mencionar la reciente escapada de Adorni a Punta del Este, cuyo costo estimado oscila entre los 10.000 y 20.000 dólares.
Asimismo, el ministro de Axel Kicillof puso en duda la capacidad económica del vocero para costear semejantes lujos de forma privada. Por consiguiente, recordó que ya existen presentaciones ante la Justicia por enriquecimiento ilícito y uso indebido de caudales públicos. En este sentido, la gestión bonaerense busca resaltar que el patrimonio declarado del funcionario nacional no coincidiría con el nivel de gastos exhibido en sus recientes vacaciones de verano.
Réplica técnica a los argumentos de Javier Milei
Adicionalmente, Bianco se tomó un tiempo para desestimar las explicaciones brindadas por el propio Presidente de la Nación. Igualmente, calificó de «burro» al mandatario tras su afirmación de que sumar pasajeros a un avión oficial no genera costos extras para el Estado. Por esta razón, el ministro explicó que el consumo de combustible está directamente relacionado con el peso total de la aeronave, invalidando la teoría del costo marginal cero.
En conclusión, la disputa entre La Plata y Balcarce 50 sumó un capítulo de alta tensión técnica y política. Finalmente, el ministro cerró su intervención reafirmando que el esfuerzo real es el de los trabajadores que utilizan el transporte público cada día. Por último, esta denuncia sobre el escándalo por viajes oficiales promete seguir su curso en los tribunales federales, mientras la brecha entre el discurso oficial y la realidad operativa de los funcionarios sigue bajo la lupa mediática.


















