La política social en Argentina atraviesa una transformación radical tras la confirmación oficial del cierre del programa Volver al Trabajo (VAT). La cartera dirigida por Sandra Pettovello ratificó que el plan, que funcionaba como sucesor del Potenciar Trabajo, cumplió su ciclo previsto de dos años. Esta decisión no solo implica el fin de una asignación mensual para 950.000 personas, sino que marca un cambio de paradigma en la distribución de recursos estatales. El oficialismo apuesta ahora por un sistema de formación profesional mediante vouchers y un refuerzo directo en la Asignación Universal por Hijo. Sin embargo, la calle respondió con tensión: movimientos sociales advierten que la quita de estos ingresos en los barrios populares profundizará la crisis de consumo y el hambre, generando un escenario de alta conflictividad en los principales accesos del país.
El Gobierno ratificó el fin del programa Volver al Trabajo
La gestión nacional dio un paso determinante en su esquema de asistencia social al confirmar el fin del programa Volver al Trabajo, una herramienta que había reemplazado al antiguo Potenciar Trabajo. Según el Ministerio de Capital Humano, esta resolución no es una medida improvisada, sino que estaba estipulada desde el momento de su implementación. Por consiguiente, el Poder Ejecutivo busca desarticular definitivamente la intermediación de las organizaciones sociales en la entrega de beneficios estatales. De tal manera, la última liquidación de los haberes se concretó durante el presente mes de abril, marcando el cierre de una etapa de dos años de vigencia.
Efectivamente, desde el entorno de Sandra Pettovello explicaron que el objetivo central es priorizar la vinculación con el empleo formal y genuino. Por esta razón, el Estado pretende reorientar los fondos públicos hacia políticas que generen un beneficio social más directo y transparente para las familias. Asimismo, se informó que los titulares del programa recibieron notificaciones previas para integrarse a nuevas opciones de capacitación profesional. Aquellos ciudadanos que mostraron voluntad de continuar su instrucción podrán acceder a un sistema de vouchers para cursos de oficios, gestionados íntegramente por la cartera nacional.
Reorientación de fondos y el fin del programa Volver al Trabajo
Debido a que la asistencia dejará de percibirse de forma masiva bajo esta modalidad, el oficialismo destacó un incremento sustancial en otras líneas de ayuda directa. Por otra parte, fuentes oficiales resaltaron que, durante la presidencia de Javier Milei, la Asignación Universal por Hijo experimentó una suba del 561%, mientras que la Tarjeta Alimentar creció un 137,5%. Por lo tanto, el argumento gubernamental sostiene que los recursos no desaparecen, sino que se concentran en las capas más vulnerables sin la necesidad de gestores externos. En este sentido, la apuesta es fortalecer la economía familiar a través de transferencias bancarias directas.
Sin embargo, el fin del programa Volver al Trabajo desató una ola de rechazos automáticos por parte de los referentes de los barrios populares. Según estimaciones de las agrupaciones sociales, esta medida impacta sobre más de 950.000 trabajadores precarizados que percibían un ingreso mensual de 78.000 pesos. En consecuencia, denuncian que la eliminación del plan representa un recorte masivo que quita de circulación unos 600 millones de dólares anuales. Este flujo de dinero, aseguran los críticos, sostenía el consumo en los comercios de cercanía y evitaba una presión aún mayor sobre los comedores comunitarios.
Clima de tensión y protestas en los accesos
En cuanto a la reacción en las calles, la jornada estuvo marcada por movilizaciones masivas y momentos de fricción con las fuerzas de seguridad en diversos puntos del territorio. Por tal motivo, los manifestantes cortaron rutas y puentes estratégicos para visibilizar el descontento ante lo que consideran un ajuste brutal contra los sectores más postergados. Seguramente, la conflictividad social escalará en las próximas semanas, ya que las agrupaciones advierten que no se puede ignorar la caída histórica en el consumo de productos básicos. Por consiguiente, la falta de este ingreso mensual agrava la situación de miles de hogares que ya se encontraban en niveles de subsistencia.
Finalmente, el Ministerio de Capital Humano insiste en que el camino hacia la transparencia es irreversible y que no habrá marcha atrás con la medida. No obstante, el desafío para el oficialismo será demostrar que el sistema de formación profesional y los refuerzos en la AUH son suficientes para contener la demanda social. De esta forma, el escenario político queda dividido entre la búsqueda de eficiencia administrativa del Gobierno y la urgencia alimentaria que reclaman los movimientos territoriales en medio de una recesión económica profunda.


















