El diputado nacional Leandro Santoro analizó la crisis de representatividad que atraviesa el arco político actual. Durante una entrevista radial, el referente de Unión por la Patria llamó a establecer puentes con el sector productivo y alertó sobre las maniobras oficiales para fragmentar a sus adversarios, resaltando la urgencia de reconstruir el vínculo social de cara a las próximas elecciones.
Un diagnóstico crítico sobre la unidad opositora
La dirigencia política enfrenta el desafío de interpretar las nuevas demandas de una ciudadanía que se muestra cada vez más distante de las estructuras tradicionales. En este escenario, el legislador Leandro Santoro planteó que la prioridad absoluta de su espacio debe ser reconstruir el vínculo social mediante un diálogo directo con los diversos actores de la comunidad. Según su visión, el peronismo y sus aliados necesitan salir del encierro partidario para comprender las necesidades reales de los sectores que hoy se sienten desamparados por el Estado.
Por consiguiente, el referente de Unión por la Patria advirtió sobre las posibles modificaciones en el sistema electoral que el Gobierno nacional podría impulsar próximamente. Santoro sospecha que cualquier cambio en las reglas de las PASO buscará, fundamentalmente, astillar la unidad de la oposición para debilitar su capacidad de competencia. No obstante, remarcó que la resistencia a estas maniobras no debe ser solo táctica, sino que requiere una profundidad ideológica que hoy parece estar en discusión dentro de las filas opositoras.
El fracaso de la acumulación y la necesidad de reconstruir el vínculo social
Asimismo, el dirigente cuestionó la vieja práctica de sumar figuras de renombre bajo la creencia de que eso se traduce automáticamente en apoyo popular. En su análisis, esta estrategia suele ser contraproducente porque, en lugar de traccionar voluntades, termina restando credibilidad frente al electorado que busca coherencia. Por esta razón, puso como ejemplo negativo la campaña anterior de Horacio Rodríguez Larreta, quien a pesar de haber aglutinado a numerosos dirigentes, terminó derrotado en las internas por no consolidar una base conceptual firme.
Debido a esto, Santoro insistió en que el camino para reconstruir el vínculo social pasa por una presencia activa en el territorio y en los centros de producción. Por el contrario, criticó la desconexión que existe entre la cúpula política y las cámaras empresarias o las fábricas, donde se define el destino económico del país. En consecuencia, el legislador llamó a dejar de lado los acuerdos superficiales para enfocarse en una propuesta que interpele genuinamente al trabajador y al productor bonaerense y del interior.
Hacia un proyecto nacional sin fragmentación territorial
Por otro lado, Santoro expresó su preocupación por la creciente grieta geográfica que parece dividir a la Argentina en regiones con intereses contrapuestos. En efecto, señaló como un problema grave de gobernabilidad el hecho de que provincias como Córdoba y Buenos Aires parezcan funcionar bajo lógicas de países diferentes. Seguramente, si no se logra unificar estas visiones bajo un proyecto nacional común, la viabilidad de cualquier plan de recuperación económica será nula en el corto plazo.
Para finalizar, el diputado dejó una mirada sombría pero realista sobre los desafíos que le esperan a la próxima gestión que deba conducir los destinos de la República. Por lo tanto, enfatizó que la reconstrucción del tejido social y económico será una tarea titánica que no admite exclusiones ni soluciones mágicas. En definitiva, la advertencia de Santoro resuena como un llamado a la cordura para una clase política que, en muchos casos, parece haber olvidado que su función principal es representar los intereses del conjunto de la sociedad.


















