La interna libertaria sumó un capítulo explosivo con las declaraciones de Marcela Pagano. La legisladora rompió el silencio para detallar cómo se gestó su ruptura con el entorno de Javier Milei, apuntando directamente contra Martín Menem. Entre acusaciones de hostigamiento y pedidos de censura parlamentaria, la periodista anticipó que el Gobierno enfrenta un escenario de vulnerabilidad ética que trasciende las recientes polémicas del vocero presidencial.
La ruptura interna y los escándalos en la administración libertaria
La Cámara de Diputados se convirtió en el epicentro de una nueva crisis política tras las fuertes declaraciones de Marcela Pagano contra el oficialismo. La legisladora, quien integró las filas de La Libertad Avanza, denunció haber recibido exigencias directas para condicionar el funcionamiento parlamentario. Según su testimonio, el origen del conflicto radica en su negativa a participar de lo que describe como posibles escándalos en la administración libertaria, vinculados al control de la información y la labor de los medios.
Por consiguiente, Pagano detalló que el titular del cuerpo, Martín Menem, intentó persuadirla para que asumiera la presidencia de la Comisión de Libertad de Expresión bajo condiciones específicas. De igual modo, la diputada sostuvo que la intención del Ejecutivo era mantener dicha comisión inactiva, utilizándola únicamente para accionar contra trabajadores de prensa críticos. Debido a su trayectoria como periodista, la legisladora rechazó la propuesta por considerarla un conflicto de intereses insalvable y un ataque a los derechos humanos fundamentales.
El hostigamiento tras la negativa a Martín Menem
Ciertamente, el rechazo a estas directivas marcó el inicio de un proceso de aislamiento y castigo político dentro del bloque. Pagano recordó que su intención original era encabezar la comisión de Juicio Político, un espacio que le fue negado sistemáticamente tras sus desacuerdos con la cúpula legislativa. En efecto, la comunicadora describió una dinámica de presión donde se le ofrecieron beneficios a cambio de acatar órdenes que, a su criterio, vulneraban la institucionalidad y la transparencia que el espacio pregonaba en campaña.
En este sentido, la tensión escaló hasta convertirse en un hostigamiento constante que precipitó su salida del espacio oficialista. Por esta razón, la diputada enfatizó que la Libertad de Expresión debería sesionar semanalmente para garantizar estándares democráticos globales, algo que la gestión actual buscaría evitar. Asimismo, remarcó que el disciplinamiento interno fue la respuesta ante su insistencia de trabajar con autonomía, lo que derivó en una batalla administrativa por los cargos estratégicos en el Congreso.
Nuevas revelaciones y el costo político para Javier Milei
Posteriormente, la legisladora expandió sus advertencias hacia otras áreas del Gobierno, sugiriendo que las irregularidades detectadas en el patrimonio de Manuel Adorni son apenas la superficie de un problema mayor. Efectivamente, Pagano instó a mantener la cautela ante la inminente aparición de más escándalos en la administración libertaria, los cuales involucrarían a otros funcionarios de alto rango. No obstante, aclaró que el costo político de estas situaciones recaerá directamente sobre la figura del presidente Javier Milei.
Por otro lado, la diputada se refirió a la situación del vocero presidencial, quien enfrenta cuestionamientos por propiedades no declaradas y el uso de recursos públicos para viajes personales. Según su visión, cada integrante de la gestión asume sus propios riesgos éticos ante la Justicia, pero la acumulación de denuncias podría generar una crisis de confianza irreversible. Finalmente, Pagano ratificó su postura opositora, asegurando que no formará parte de maniobras que busquen silenciar al periodismo o encubrir inconsistencias en la función pública.


















