La militancia kirchnerista prepara una jornada de alto impacto político y simbólico para este domingo. Con un recorrido que une el pasado reciente con el presente judicial de su máxima referente, la organización busca transformar la tradicional caminata en un acto de respaldo directo a la exmandataria en su lugar de detención.
Un recorrido cargado de simbolismo político
La organización política La Cámpora anunció formalmente el cronograma y la ruta que seguirá su columna durante la próxima marcha por el Día de la Memoria, destacando que el trayecto incluirá un paso por el domicilio donde la exjefa de Estado cumple su arresto. Según explicaron los organizadores a través de sus canales oficiales, la movilización no solo busca recordar a las víctimas del terrorismo de Estado, sino también expresar un apoyo explícito a su conducción política en un contexto de fuerte tensión con el Poder Judicial.
Debido a que la convocatoria suele reunir a miles de militantes de todo el país, la logística comenzará temprano en las inmediaciones del predio de la ex ESMA. Por consiguiente, el desplazamiento se convertirá en una de las manifestaciones más extensas de la jornada, uniendo el norte de la Ciudad de Buenos Aires con el centro histórico. En este sentido, la agrupación enfatizó que los 16 kilómetros de caminata representan un puente entre las luchas de los años setenta y las demandas actuales del sector que se referencia en el kirchnerismo.
La parada en San José 1111 y la marcha por el Día de la Memoria
Mientras avanzan hacia el centro porteño, los manifestantes realizarán una pausa significativa frente a la vivienda de la exvicepresidenta, ubicada en la calle San José. Por este motivo, el sector liderado por el diputado Máximo Kirchner definió este punto como una escala obligatoria para denunciar lo que consideran una «proscripción» y un «secuestro injusto» de su líder. Efectivamente, para la organización, la figura de Cristina Kirchner es indisociable de las políticas de derechos humanos impulsadas a partir del año 2003.
Adicionalmente, el comunicado difundido en redes sociales resalta que tanto Néstor Kirchner como la actual exmandataria fueron los artífices del proceso de justicia que permitió reabrir los juicios contra los responsables de la última dictadura. Por lo tanto, caminar por las calles de la ciudad este 24 de marzo implica, bajo su perspectiva, defender el legado de quienes transformaron la impunidad en castigo legal. En consecuencia, el paso por su casa se presenta como un acto de «memoria activa» frente a la situación de privación de libertad que atraviesa la dirigente.
Hacia la Plaza de Mayo por la Verdad y la Justicia
Finalmente, la columna se dirigirá hacia el destino histórico de todas las convocatorias del aniversario del golpe de 1976: la Plaza de Mayo. Sin embargo, la agrupación aclaró que esta edición posee una carga emocional distinta, vinculando el rastro de los desaparecidos con el presente de sus familiares y seguidores. De igual forma, reivindicaron la labor incansable de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, a quienes definieron como el faro moral que guía su participación en la vida democrática argentina.
En conclusión, la jornada se perfila como una demostración de fuerza territorial y política en las calles porteñas. Además de los cánticos tradicionales, la consigna que encabezará gran parte del despliegue será el pedido de libertad para la exmandataria. Seguramente, la masividad de la convocatoria funcionará como un termómetro social para el espacio político, que busca mantener vigente el reclamo por los derechos humanos mientras consolida su resistencia frente a los fallos judiciales que afectan a su cúpula. marcha por el Día de la Memoria


















