Una interna latente en el arco oficialista sale a la luz. Uno de los hombres de máxima confianza de Mauricio Macri fijó la postura del PRO frente al programa de la Casa Rosada. Aunque garantizó que no obstruirán el rumbo económico, lanzó un fuerte reclamo por la parálisis de la infraestructura y defendió el rol del Estado en las provincias.
El rearmado territorial de Mauricio Macri
El diputado nacional y referente de la fuerza amarilla, Fernando de Andreis, ofreció detalles sobre la estrategia interna del partido de cara a los próximos meses. Durante una entrevista concedida a Radio Splendid, el legislador ponderó las recientes recorridas federales que viene encabezando el expresidente de la Nación. Según explicó, la conducción partidaria se encuentra enfocada en el diseño de programas técnicos y en la consolidación de nuevos cuadros dirigenciales para la gestión pública.
Por consiguiente, el parlamentario anticipó la realización de un próximo cónclave regional en la provincia de Santa Fe, donde confluirán representantes de diversos distritos del país. En consecuencia, la premisa de la convocatoria radica en fortalecer la identidad fundacional del espacio político, ligada a la eficiencia administrativa estatal. De esta manera, el dirigente contrapuso la experiencia de gobierno de su escudería, citando los resultados alcanzados en la Capital Federal, con el panorama de las administraciones provinciales.
El PRO plantea que la obra pública es fundamental
En lo que respecta al vínculo con el Poder Ejecutivo Nacional, el legislador ratificó el compromiso de su bancada para garantizar la gobernabilidad de las reformas macroeconómicas en curso. Efectivamente, aclaró que la intención del bloque no es poner obstáculos al plan financiero que ejecuta la Casa Rosada en la actualidad. Por lo tanto, el espacio político respaldará los lineamientos generales que apunten a la estabilización, aunque mantendrá una mirada crítica sobre los plazos de ejecución de las medidas.
Por consiguiente, el legislador diferenció la doctrina de su partido de los postulados del liberalismo ortodoxo que profesa la actual conducción económica. Ciertamente, el diputado argumentó de forma categórica que para su plataforma la obra pública es fundamental a la hora de garantizar el desarrollo de las economías regionales. Para el entrevistado, el mercado de capitales privados carece de los incentivos necesarios para financiar de forma autónoma la totalidad de la infraestructura vial, de saneamiento y de transporte que el país requiere.
Demandas sociales e identidad partidaria propia
En el tramo final del diálogo radial, el dirigente analizó el humor social frente a las variables macroeconómicas de la gestión libertaria. De igual importancia resultó su observación sobre la brecha existente entre el respaldo político que conserva el mandatario y las dificultades materiales que experimentan los ciudadanos en sus economías domésticas. Por este motivo, el partido insistirá en la necesidad de canalizar recursos hacia proyectos de infraestructura estratégica de manera urgente.
Finalmente, el posicionamiento del bloque parlamentario busca marcar un límite nítido entre la colaboración legislativa y la fusión de las estructuras partidarias. Por esta razón, los equipos técnicos continuarán elaborando diagnósticos independientes sobre las deficiencias del plan de infraestructura federal del oficialismo. Así, las declaraciones del legislador consolidan la estrategia del expresidente de mantener una autonomía crítica mientras se sostienen las principales leyes del Poder Ejecutivo en el Congreso.


















