En medio de fuertes cruces institucionales, el mandatario nacional rompió el silencio sobre la postulación que divide aguas en el Congreso. Amparado en las normativas vigentes, el frente libertario ratificó su postura de suspender el nombramiento, desactivando de forma paralela los focos de conflicto con las principales espadas legislativas de la fuerza oficialista.
El respaldo del Jefe de Estado a la estrategia judicial
La controversia en torno a las designaciones para los tribunales federales sumó una definición directa desde la máxima conducción del Poder Ejecutivo. El presidente Javier Milei convalidó de manera pública la determinación de congelar el trámite parlamentario del pliego de María Verónica Michelli, aspirante a integrar un tribunal oral criminal en la jurisdicción platense. Por lo tanto, el mandatario nacional utilizó sus plataformas digitales para refrendar que la selección de magistrados constituye una atribución exclusiva del Presidente de la República hasta su correspondiente decreto de nombramiento.
En consecuencia, la Casa Rosada buscó clausurar el debate técnico sobre los derechos adquiridos de los postulantes que ya poseen dictamen de comisión en el Congreso. De igual forma, desde el entorno del oficialismo se apeló a las interpretaciones de juristas que ratifican la legalidad del retiro de las postulaciones antes de la votación definitiva en el recinto. Por consiguiente, el Gobierno nacional reafirmó su autoridad sobre el reordenamiento de las ternas judiciales, independientemente de los consensos previos logrados en la Cámara alta.
Conflictos de interés y la objeción en el Senado
Por su parte, el trasfondo de la discusión mantiene un fuerte componente de disputa política debido a los vínculos de parentesco de la abogada nominada. Así, las observaciones del sector gobernante apuntaron hacia los lazos familiares de la candidata con un cronista de investigación que sigue de cerca causas financieras sensibles para el entorno oficial. Para las principales terminales de la Libertad Avanza, esta situación justificó plenamente la marcha atrás con el pliego de María Verónica Michelli, buscando evitar presuntos focos de incompatibilidad en los juzgados federales.
No obstante, esta maniobra provocó un cortocircuito visible en la bancada oficialista del Senado, donde su conductora planteó diferencias de criterio conceptuales respecto al desplazamiento de la postulante. De este modo, la senadora Patricia Bullrich manifestó una objeción basada en sus convicciones y puso a disposición su continuidad en la jefatura del bloque libertario en la Cámara alta. Sin embargo, el Presidente rechazó apartar a la legisladora de sus funciones y optó por mantener la cohesión del espacio en un momento de paridad parlamentaria.
Negociaciones en el Congreso y gestos de unidad
Finalmente, la mesa de conducción partidaria activó mecanismos de contención política para disipar cualquier lectura de ruptura definitiva en el plano legislativo. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, encabezó un encuentro clave en la Casa de Gobierno con la jefa de la bancada para unificar criterios discursivos y ratificar el rumbo de las reformas estructurales del Estado. Por esta razón, las autoridades de la Cámara alta resolvieron postergar el tratamiento del expediente por el término de una semana, otorgando aire a las conversaciones con las bancadas aliadas.

















