La batalla por el origen de los dólares energéticos encendió una nueva mecha entre la Casa Rosada y La Plata. Mientras Axel Kicillof atribuye el éxito a la estatización de la petrolera de bandera, el oficialismo nacional responde con dureza. Guillermo Francos se sumó a la ofensiva para explicar por qué, según su visión, la estabilidad económica pesa más que la propiedad estatal de una empresa.
El debate por el origen de la renta energética
La discusión sobre la balanza comercial de la Argentina sumó un nuevo capítulo de alta tensión política tras conocerse el superávit energético actual que registra el país. En este escenario, el ex jefe de Gabinete, Guillermo Francos, salió al cruce de las afirmaciones vertidas por Axel Kicillof, quien había vinculado estos resultados con la nacionalización de YPF. Sin embargo, desde el entorno nacional sostienen que los laureles corresponden a la administración de Javier Milei y su cambio de paradigma económico.
Por consiguiente, el oficialismo busca desmitificar el relato provincial que pondera la expropiación realizada durante el kirchnerismo como la base de la prosperidad energética. Efectivamente, Francos respaldó la visión del Ministerio de Economía al señalar que el ingreso de divisas responde a variables mucho más profundas que la mera titularidad de una compañía. Por lo tanto, el enfrentamiento dialéctico refleja dos modelos de país que se disputan la paternidad de los números positivos en el sector extractivo.
Las razones detrás del superávit energético actual
En sintonía con esta postura, el ministro Luis Caputo detalló que el saneamiento del sector energético no fue producto del azar ni de gestiones previas. Ciertamente, el funcionario nacional argumentó que la recomposición de los esquemas tarifarios resultó clave para enviar señales claras a los inversores internacionales. Debido a esto, el flujo de capitales comenzó a normalizarse tras años de incertidumbre y deudas heredadas que fueron canceladas durante el inicio de la actual gestión presidencial.
Asimismo, el Gobierno Nacional destaca que el diseño y la puesta en marcha del RIGI ha sido el pilar fundamental para garantizar la seguridad jurídica. Por esta razón, Francos calificó como una falta de sentido la idea de que las petroleras eligen Vaca Muerta simplemente por la existencia de una empresa estatal. En su lugar, el exministro enfatizó que la confianza se construye a través del equilibrio fiscal y la estabilidad macroeconómica que el país proyecta desde diciembre pasado.
Estabilidad y seguridad jurídica para los inversores
Por otro lado, la defensa del modelo libertario no se limita exclusivamente al petróleo y al gas, sino que se extiende a todo el entramado productivo. Según los voceros del oficialismo, el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones permitió que sectores diversos comiencen a mirar a la Argentina como un destino viable. En consecuencia, Francos remarcó que las decisiones de inversión privada hoy se basan en la previsibilidad y no en la cercanía con el aparato del Estado.
Finalmente, el ex jefe de ministros lamentó que desde la gobernación de la Provincia de Buenos Aires se intente desacreditar los avances logrados con actos que considera irresponsables. Para el funcionario, el éxito del sector energético es una prueba tangible de que el rumbo elegido por el presidente Milei está dando sus frutos en la economía real. En definitiva, la Casa Rosada ratifica que la apertura de mercados y el ordenamiento de las cuentas públicas son los únicos responsables de los dólares que hoy ingresan al Banco Central.


















