El clima festivo por las cinco décadas de la Feria del Libro en La Rural se transformó rápidamente en un escenario de confrontación política. Lo que se perfilaba como un acto protocolar derivó en un intenso ida y vuelta cuando el secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, tomó el micrófono. Entre gritos y carteles de protesta, el funcionario optó por abandonar la formalidad y confrontar directamente a los manifestantes, encendiendo una polémica que escaló de inmediato a las redes sociales.
Cruce y tensión en la inauguración oficial
El inicio de la tradicional Feria Internacional del Libro de Buenos Aires quedó envuelto en una fuerte polémica tras el discurso de Leonardo Cifelli, quien encabezó el acto en el predio de La Rural. En consecuencia, el clima de celebración por el 50° aniversario del evento se vio interrumpido por silbidos y abucheos coordinados desde un sector del auditorio. Por esta razón, el secretario de Cultura de la Nación decidió dejar de lado el guion previsto para responder a los manifestantes que portaban pancartas contra las políticas oficiales.
En este sentido, la tensión creció cuando el funcionario intentó leer sus palabras iniciales frente a una audiencia visiblemente dividida. No obstante, Cifelli redobló la apuesta y defendió la «transformación profunda» que atraviesa el país bajo la actual administración nacional. Además, el secretario subrayó que Argentina ha decidido reordenar sus prioridades para poner la libertad individual en el centro de la escena política y cultural.
Defensa de la gestión y cruces con el público
Debido a las constantes interrupciones, el secretario de Cultura manifestó su descontento de manera directa hacia quienes encabezaban la protesta. Por consiguiente, Cifelli lanzó una frase que se volvió viral: «Chicos, son cuatro, no se puede creer», señaló con ironía mientras pedía que bajaran los carteles. Asimismo, el funcionario comenzó a arengar al grito de «Argentina, Argentina», buscando neutralizar las críticas que llegaban desde las butacas del salón principal.
Por otro lado, el titular de la cartera cultural enfatizó que el sector requiere una «administración responsable» para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. De igual importancia, aseguró que el rumbo del Poder Ejecutivo no se basa en el marketing editorial, sino en un trabajo genuino basado en la transparencia. Por lo tanto, diferenció tajantemente la visión actual de las gestiones anteriores, a las que cuestionó por su manejo de los recursos públicos.
El impacto del discurso de Leonardo Cifelli en el sector
Respecto a la agenda económica, el funcionario aprovechó el escenario para recordar hitos de la gestión nacional, mencionando incluso el conflicto judicial por la petrolera YPF. Por lo cual, consultó de forma retórica a los presentes quién se estaba encargando de solucionar los problemas heredados. Posteriormente, agradeció de manera enfática el respaldo del presidente Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ante la mirada atenta de los asistentes.
Finalmente, Cifelli centró la última parte de su alocución en las medidas tomadas para favorecer la circulación de obras literarias en el país. Por ejemplo, destacó la eliminación de trabas burocráticas y la exención impositiva para el ingreso de libros importados durante esta edición de la feria. En última instancia, el secretario concluyó que estas acciones forman parte de un plan integral de desregulación que busca potenciar el mercado editorial y garantizar el acceso libre a la cultura en todo el territorio.


















