El jefe de Gabinete Manuel Adorni quedó envuelto en un nuevo escándalo tras revelarse que viajó en avión privado a Punta del Este junto a familiares y amigos. El costo del traslado, cercano a los 10 mil dólares, habría sido cubierto con fondos públicos.
Un viaje que desató polémica
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, enfrenta cuestionamientos cada vez más fuertes por el uso de recursos públicos en viajes oficiales y privados. Tras la controversia por el traslado de su esposa en la comitiva presidencial a Estados Unidos, ahora se conoció que el funcionario viajó en avión privado a Punta del Este durante el fin de semana de carnaval.
El vuelo, realizado el 12 de febrero, tuvo un costo estimado de 10 mil dólares, una cifra difícil de justificar frente a los ingresos mensuales de Adorni como funcionario.
Vuelo privado de Adorni
Según reveló un informe televisivo, Adorni se trasladó en un Honda Jet matrícula LV-HWA, operado por la empresa Alpha Centauri. Lo acompañaron su esposa Bettina Angeletti, dos familiares y el periodista de la TV Pública Marcelo Grandio. El costo aproximado de cada tramo es de 5.800 dólares, lo que eleva el gasto total a unos 10 mil dólares.
El vuelo privado de Adorni generó indignación en la oposición y abrió un nuevo frente de críticas hacia el gobierno de Javier Milei, que enfrenta reclamos por transparencia en el uso de fondos públicos.
La defensa de Marcelo Grandio
Horas después de conocerse la información, Marcelo Grandio renunció a su cargo en la TV Pública y explicó que el viaje existió, pero con un costo menor al difundido. Según el periodista, el traslado habría costado 3.600 dólares porque el avión regresó con otros pasajeros, lo que redujo el precio.
Grandio aseguró que el pasaje fue abonado por Adorni y que él no tuvo responsabilidad en la polémica. “Soy amigo de Manu, no veo falta de ética”, declaró, intentando desligarse de las acusaciones.
Adorni en el ojo de la tormenta
El caso resulta especialmente controvertido porque en 2024, cuando era vocero presidencial, Adorni había anunciado un decreto que prohibía el uso de aeronaves públicas para fines particulares. En aquel momento, sostuvo que los vuelos oficiales debían registrarse para evitar desvíos y que no podían utilizarse para trasladar familiares o realizar actividades ajenas a la agenda gubernamental.
La revelación de este viaje contradice directamente aquella normativa y coloca al jefe de Gabinete en una situación delicada, con crecientes pedidos de explicaciones en el Congreso.
Un escándalo que crece
La polémica por el vuelo privado se suma a las críticas por el viaje a Nueva York con su esposa y refuerza la percepción de un uso indebido de recursos públicos. El tema promete seguir en el centro de la agenda política, con un oficialismo que busca defender a su funcionario y una oposición que exige transparencia y rendición de cuentas.


















