No fue una noche sencilla para el tetracampeón del mundo, pero la jerarquía terminó pesando en el marcador. En un partido que se presentó cerrado y con pocas luces en la primera mitad, el conjunto de Gattuso encontró las respuestas en el complemento para desactivar el cerrojo norirlandés. Con la figura de Pierce Charles agigantándose en el arco rival, los italianos debieron apelar a la paciencia para no desesperar y mantener vivo el sueño de volver a la cita máxima del fútbol tras años de ausencias y frustraciones.
La Azzurra dio el primer paso
El seleccionado italiano logró sortear un obstáculo fundamental en sus aspiraciones de regresar a la élite internacional tras vencer con autoridad a Irlanda del Norte. Durante gran parte del primer tiempo, el equipo conducido técnicamente por Gennaro Gattuso intentó imponer condiciones, aunque careció de la profundidad necesaria para lastimar a una defensa cerrada. Sin embargo, la persistencia dio sus frutos en la segunda mitad, permitiendo que la clasificación de Italia al Mundial esté ahora a tan solo un paso de concretarse.
Ciertamente, el marcador se abrió gracias a la pegada y el despliegue de Sandro Tonali, quien logró romper la paridad en un momento de incertidumbre. Posteriormente, Moise Kean sentenció el resultado aprovechando los espacios que dejó el rival en su afán por buscar el empate. A pesar de la victoria, el guardameta visitante Pierce Charles fue el gran responsable de que la diferencia no fuera más abultada, interviniendo con éxito en al menos tres situaciones claras de gol.
Rivales definidos en la ruta mundialista
Por consiguiente, el triunfo italiano lo deposita en la instancia final del repechaje, donde deberá medirse contra Bosnia y Herzegovina. El conjunto bosnio llega con un envión anímico importante luego de empatar su partido con un tanto de Edin Dzeko y terminar imponiéndose en la definición por penales. De esta manera, el duelo entre ambos promete ser una batalla táctica donde la experiencia de los referentes será determinante para sellar la clasificación de Italia al Mundial.
Por otro lado, la jornada europea dejó otros resultados de alto impacto que configuran el cuadro definitivo hacia el 2026. Turquía, liderada por el talento de Arda Güler, superó a Rumanía por la mínima diferencia y ahora enfrentará a la sorprendente Kosovo. Al mismo tiempo, Dinamarca ratificó su gran presente con una goleada 4-0 sobre Macedonia, demostrando una eficacia ofensiva que la posiciona como la gran amenaza de su llave, donde se medirá ante República Checa.
Lewandowski y Gyökeres: duelo de goleadores
Asimismo, el panorama se completó con la victoria de Polonia sobre Albania, encuentro en el que Robert Lewandowski fue el encargado de iniciar la remontada. Debido a este resultado, los polacos tendrán que verse las caras con la Suecia de Viktor Gyökeres, quien viene de anotar un triplete histórico ante Ucrania en Valencia. Por lo tanto, el cruce entre estas dos potencias del norte europeo garantiza que al menos un gran nombre del fútbol mundial se quedará fuera de la próxima Copa del Mundo.
Finalmente, la República Checa y Bosnia y Herzegovina demostraron que la resiliencia es clave en estas instancias, logrando avanzar tras agónicos disparos desde el punto penal. En definitiva, el mapa del fútbol europeo ha quedado trazado y los ojos del mundo se posarán sobre estas cuatro finales. Italia, con la chapa de candidato a cuestas, sabe que no tiene margen de error si quiere evitar otro fracaso histórico y asegurar su presencia en la cita norteamericana.


















