El defensor campeón del mundo atraviesa la fase final de su rehabilitación tras la lesión ligamentaria sufrida el año pasado. Con el inicio del ciclo de Eduardo Coudet, el cuerpo técnico del club aguarda por su retorno a las canchas para reforzar la zaga central en un calendario cargado de competencias.
El camino hacia el regreso del defensor experimentado
Tras siete meses de inactividad, Germán Pezzella se perfila como una de las piezas clave en el esquema de Eduardo Coudet para la temporada. El zaguero, quien sufrió la rotura de ligamentos en su rodilla izquierda durante el pasado mes de agosto, ya se entrena con pelota en el River Camp bajo la atenta mirada del cuerpo médico.
El proceso de recuperación del jugador de 34 años ha sido riguroso y constante para evitar contratiempos. Aunque su evolución es altamente positiva y respondió satisfactoriamente a las exigencias, los profesionales del club prefieren mantener la cautela y no forzar los plazos, y se proyecta el regreso del defensor experimentado para principios de abril.
Fortaleciendo el esquema defensivo
La inminente vuelta de Pezzella le brinda a Coudet una alternativa de jerarquía para completar un bloque defensivo que actualmente integran futbolistas como Lucas Martínez Quarta y Paulo Díaz. Esta incorporación resulta vital para el equipo, especialmente ante la baja reciente de Juan Carlos Portillo, quien sufrió una lesión idéntica en su rodilla derecha semanas atrás.
La intención es que el futbolista pueda integrarse a la competencia de forma plena para afrontar la parte final del Torneo Apertura y el comienzo de la Copa Sudamericana. Contar con un jugador de su trayectoria y roce internacional en la última línea se considera fundamental para los objetivos planteados por el nuevo cuerpo técnico.
Un cambio simbólico antes del retorno
Más allá de lo deportivo, el regreso del defensor experimentado traerá consigo una novedad en su dorsal que ha despertado el interés de los hinchas. El bahiense ha decidido abandonar el número 6 para retomar el histórico 20, la camiseta que lo acompañó en sus primeros pasos como profesional en la institución y que carga con un alto valor emocional.
Su presencia en el campo de juego no solo aporta seguridad defensiva, sino también un liderazgo natural dentro del vestuario. El cuerpo técnico confía en que su retorno permitirá equilibrar una rotación necesaria ante un calendario cargado de desafíos en los próximos meses, consolidando así el armado del plantel bajo la nueva conducción.


















