Tini Stoessel habría impulsado una auditoría para conocer el estado de su patrimonio y revisar sociedades, contratos e ingresos vinculados con su carrera. La investigación también habría generado un conflicto con su padre, Alejandro Stoessel.
La auditoría sobre el patrimonio de Tini abrió un conflicto familiar
La auditoría sobre el patrimonio de Tini habría revelado una serie de irregularidades que pusieron bajo revisión la administración de los ingresos generados por la carrera de la cantante. Según el relato de un periodista, la investigación surgió después de que Rodrigo de Paul planteara dudas sobre el verdadero patrimonio de Tini Stoessel.
A partir de esa inquietud, el equipo económico del futbolista habría comenzado a revisar contratos, sociedades y otros aspectos vinculados con la actividad profesional de la artista. El proceso habría permitido detectar que varias empresas relacionadas con su carrera no la tenían incorporada como socia ni como titular de determinados derechos económicos.
La situación habría generado un fuerte impacto para Tini, quien durante años habría confiado en que su padre, Alejandro Stoessel, administraba los recursos obtenidos a partir de su trabajo. Sin embargo, la revisión de la documentación habría mostrado una estructura empresarial diferente a la que la cantante esperaba encontrar.
Las sociedades que quedaron bajo revisión
De acuerdo con la información difundida, la investigación también alcanzó a distintos integrantes de la familia. Francisco Stoessel, hermano de la cantante, aparecería vinculado a algunas de las sociedades analizadas junto con su padre.
El dato surgió mientras Tini habría decidido detener la firma de un contrato y revisar previamente las condiciones económicas. En ese contexto, personas de su entorno le habrían recomendado no avanzar hasta conocer con precisión cómo estaba organizada la administración de sus bienes y sus ingresos.
La revisión habría dejado además una cifra de 70 millones que, según el relato difundido, Tini no logra identificar dentro de su patrimonio. El dato se convirtió en otro de los puntos que impulsaron el análisis de la documentación relacionada con sus actividades profesionales.
La explicación que recibió Tini sobre el manejo del dinero
Según la versión expuesta por el periodista, durante años Tini habría tenido una percepción limitada sobre el dinero disponible para sus gastos. En ese contexto, se habría instalado la idea de que contaba con un máximo de 5.000 dólares por tarjeta, mientras que su patrimonio real habría sido considerablemente diferente.
La explicación que habría recibido la cantante sobre la estructura societaria estaba relacionada con una supuesta protección frente a eventuales reclamos derivados de sus espectáculos. De acuerdo con esa justificación, las sociedades permitirían separar determinados riesgos de los bienes personales de la artista.
Sin embargo, la auditoría habría puesto el foco precisamente en las consecuencias de esa organización. El principal interrogante pasó a ser qué participación tenía realmente Tini en las empresas que administraban los ingresos generados por su actividad artística.
Los contratos de sus giras también quedaron bajo la lupa
Otro de los puntos señalados en la investigación está relacionado con las presentaciones musicales. Según el periodista, la documentación revisada no habría encontrado contratos que garantizaran a Tini una participación directa en las ganancias generadas por determinadas giras.
El esquema mencionado contempla 14 conciertos en Argentina y otros 16 espectáculos en distintos países de América Latina antes de finalizar el año. Además, el calendario incluiría siete presentaciones en Europa desde enero próximo y otras 21 fechas distribuidas entre México, Centroamérica y Europa.
La falta de documentación que asegurara una participación económica directa habría generado preocupación dentro del entorno de la cantante. Por eso, la revisión no se habría limitado a los ingresos ya obtenidos, sino que también habría alcanzado compromisos comerciales futuros.
El contrato discográfico y los ingresos futuros
La investigación también habría puesto bajo análisis los acuerdos relacionados con la música grabada. Según la información difundida, los ingresos pasados y futuros derivados de un contrato discográfico serían cobrados por una sociedad en la que Tini no tendría participación accionaria ni control sobre las cuentas.
Asimismo, el periodista señaló que los próximos álbumes incluidos dentro de esos compromisos no habrían sido contratados directamente por la cantante. Por ese motivo, la auditoría buscaría determinar quién tiene actualmente los derechos económicos sobre esos ingresos.
Entre las sociedades mencionadas aparecen Escubete SRL y QVT SRL, donde, según el relato difundido, Tini no figura como socia. Alejandro Stoessel y Francisco aparecen señalados como integrantes de esas estructuras empresariales.
La investigación, por lo tanto, habría abierto un escenario de revisión sobre el patrimonio acumulado por Tini durante su carrera. El conflicto también habría alcanzado la relación de confianza con su padre, mientras la cantante intenta determinar cómo fueron administrados sus ingresos y qué derechos económicos le corresponden sobre sus actividades presentes y futuras.



























