Las abogadas de Wanda Nara y Mauro Icardi se encontraron en un evento y mantuvieron un fuerte intercambio frente a las cámaras, con acusaciones sobre la cuota alimentaria y referencias a viejas disputas mediáticas.
Un encuentro inesperado
El desfile de Ivana Picallo, amiga en común de ambas, se transformó en escenario de tensión cuando Ana Rosenfeld y Elba Marcovecchio coincidieron en primera fila. Lo que parecía un momento distendido terminó convirtiéndose en un cruce entre abogadas que rápidamente captó la atención de los presentes y de las cámaras de televisión.
La relación entre ambas ya venía marcada por diferencias profesionales, dado que Rosenfeld representa a Wanda Nara y Marcovecchio a Mauro Icardi. La coincidencia en el evento fue la oportunidad para que esas discrepancias se hicieran públicas, con frases directas y gestos que dejaron en claro que la cordialidad estaba lejos de ser genuina.
El divorcio en el centro
En medio de la conversación, ambas confirmaron que el divorcio de sus clientes será oficial el próximo 25 de marzo. Ese dato fue el único punto de acuerdo, ya que inmediatamente surgieron las diferencias sobre los términos del proceso y, en particular, la cuota alimentaria.
Rosenfeld tomó la iniciativa y lanzó un comentario que encendió la discusión: “No apeló todavía mis alimentos”. La frase, dirigida a su colega, fue respondida con ironía por Marcovecchio: “Anita, te los voy a apelar”. El intercambio dejó en evidencia que el tema económico es uno de los puntos más sensibles en la separación.
Debate por la cuota alimentaria
La tensión aumentó cuando Rosenfeld afirmó que “el que apela cuota alimentaria no merece mis respetos”. Marcovecchio, visiblemente incómoda, le recordó que ambas tienen décadas de experiencia en el ámbito legal y cuestionó la exposición mediática que rodea el caso, comparando la situación con la llamada “era Payarola”, marcada por conflictos judiciales que se hicieron públicos.
El cruce dejó claro que la discusión no se limita a lo jurídico, sino también a la forma en que cada una maneja la relación con los medios. Mientras Rosenfeld defendió su postura con firmeza, Marcovecchio lamentó que el expediente se convirtiera en espectáculo.
Críticas y reproches
Rosenfeld insistió en que no pagar alimentos teniendo recursos económicos es una falta grave. “A mí se me caería la cara de vergüenza si teniendo plata no los pago”, sostuvo. La abogada de Wanda Nara subrayó que, aunque existen casos en los que las cuotas son difíciles de cumplir, no es justificable incumplirlas cuando se cuenta con medios suficientes.
Marcovecchio, por su parte, expresó su malestar con la actitud de su colega. “Estoy enojada con ella porque creo que a esta familia había que aportarle paz”, señaló. La representante de Icardi aseguró que había celebrado la llegada de Rosenfeld al expediente, pero lamentó que la situación volviera a convertirse en un show mediático.
Volver a la era Payarola
Elba concluyó con una reflexión que dejó clara su postura: “Volvimos a lo mismo, volvimos a la era Payarola, y espero que Ana lo pueda revertir”. Con esa frase, dejó en evidencia que el enfrentamiento entre ambas abogadas no solo se limita al plano legal, sino también a la exposición pública que rodea el divorcio de sus clientes.
El episodio en el desfile confirma que el proceso de separación entre Wanda Nara y Mauro Icardi seguirá generando repercusiones más allá de lo jurídico. Con dos figuras de peso enfrentadas, el caso promete continuar en el centro de la escena mediática.


















