La tensión entre los medios y la pareja del momento escaló a un nuevo nivel. Roberto Castillo, abogado y actual compañero de Cinthia Fernández, decidió enfrentar las cámaras para frenar lo que considera un ataque desmedido hacia su novia. Con declaraciones tajantes, el profesional puso el pecho por la mediática y cuestionó la moralidad de quienes critican su intención de ayudar a una familia sin recursos. defensa de Cinthia
El descargo del letrado ante la mirada mediática
El mundo de la televisión nacional sumó un nuevo capítulo de confrontación tras la defensa de Cinthia Fernández que realizó su actual pareja en el programa de Mariana Fabbiani. Efectivamente, Roberto Castillo se mostró sumamente molesto por el abordaje que realizaron distintos programas de espectáculos sobre la intervención de Fernández en el caso de Ángel López. Por consiguiente, el abogado solicitó que la atención pública se centre en la gravedad del hecho delictivo y no en la vestimenta o las formas de la panelista.
Debido a que la situación generó un intenso debate en redes sociales, Castillo aclaró que su intención principal es colaborar con víctimas que carecen de medios económicos para litigar. No obstante, el profesional fue tajante al denunciar que muchos medios utilizan la figura de su pareja para generar contenido a través de agresiones. De esta manera, el abogado intentó desviar el foco de la polémica estética para devolverlo al terreno de la asistencia social y jurídica.
El rol judicial y la defensa de Cinthia Fernández
Durante la entrevista, el abogado también destacó que la visibilidad mediática no es un mero recurso de vanidad, sino una herramienta que ya brindó resultados concretos en el pasado. Por ejemplo, recordó que la exposición que aportó su pareja resultó fundamental en el caso de Emily Ceco, donde se logró una sentencia de 15 años de prisión para Santiago Martínez. Por esta razón, Castillo sostiene que el impacto público de Fernández es un activo valioso para su equipo de trabajo.
Asimismo, el letrado aprovechó la oportunidad para explicar la estructura de su estudio jurídico ante las dudas sobre la incorporación de la mediática. En este sentido, señaló que su equipo está conformado por profesionales y estudiantes de distintos niveles, tal como sucede en cualquier oficina legal del país. Por lo tanto, la defensa de Cinthia Fernández incluyó la validación de su rol como asistente y «abogada en construcción», minimizando las críticas sobre su formación académica actual.
Diferencias marcadas sobre la pena de muerte
A pesar del apoyo incondicional, Castillo consideró necesario establecer una distinción técnica y ética respecto a las declaraciones más extremas de su compañera. En consecuencia, el abogado se manifestó abiertamente en contra de la pena de muerte, alejándose de los dichos de Fernández en los que solicitaba dicha sanción. Sin embargo, aclaró que comprende la carga emocional que motiva esas palabras, vinculándolas a la indignación que el caso provoca en la sociedad.
Por otro lado, el abogado insistió en que los comunicadores eligen «colgarse» de la fama de la panelista para evitar hablar de lo que realmente importa. De igual forma, admitió que ella suele exponer lo que siente de manera visceral, algo que muchas veces choca con el rigor del derecho penal. En realidad, Castillo busca equilibrar la balanza entre el temperamento de su pareja y la seriedad institucional de su estudio, marcando una línea clara entre lo pasional y lo jurídico.
Un equipo bajo la lupa del espectáculo
Finalmente, el profesional reafirmó que no piensa retroceder ante las presiones de la prensa del corazón. Por el contrario, ratificó que su equipo seguirá trabajando con la misma dinámica, integrando a colaboradores en distintas etapas de la carrera de abogacía. Seguramente, esta postura firme generará nuevas repercusiones en las próximas horas, mientras el caso de Ángel López continúa su curso en los tribunales y en las pantallas de televisión.
En conclusión, el abogado cerró su intervención pidiendo respeto por el trabajo realizado y exigiendo que se deje de lado el análisis superficial sobre su novia. En efecto, la estrategia de Castillo parece ser clara: absorber los golpes mediáticos para proteger a Fernández y, al mismo tiempo, legitimar su labor profesional en conjunto. Mientras tanto, el debate sobre los límites entre el espectáculo y la justicia sigue más abierto que nunca en la opinión pública.


















