Laurita Fernández no esquiva los temas del pasado. En un presente profesional brillante y disfrutando de su amor con «Peluca» Brusca, la protagonista de Legalmente Rubia se sinceró sobre los hombres que marcaron su vida. Lo que parecía una convivencia cordial con todos sus ex terminó revelando una excepción inesperada: el distanciamiento definitivo con uno de los actores más reservados del país.
La sorpresiva revelación de la conductora
El mundo del espectáculo recibió con asombro las recientes declaraciones de la bailarina sobre su vínculo con sus ex parejas sentimentales. Efectivamente, Laurita Fernández explicó que, aunque suele mantener una relación cordial con quienes compartieron su vida, existe una excepción notable en su lista. Por consiguiente, la joven artista detalló que Nicolás Cabré es el único hombre con el que no volvió a cruzar palabra alguna desde su separación definitiva.
Debido a que ambos compartieron proyectos laborales exitosos y una relación de alto perfil, la falta de contacto actual llamó la atención del público. No obstante, la conductora aclaró que este distanciamiento no nace de un conflicto presente, sino de una falta de intereses compartidos. Por lo tanto, el silencio entre ambos se instaló de forma natural una vez que el romance llegó a su punto final hace años.
El trabajo y el vínculo con sus ex parejas
Durante una charla distendida con Ángel de Brito, la actriz analizó la posibilidad de reencontrarse profesionalmente con antiguos novios. En ese sentido, confesó que no descarta ninguna propuesta laboral, ya que su decisión depende exclusivamente del tipo de proyecto que le presenten. De igual forma, recordó que ya ha trabajado con figuras como Fede Hoppe y Fede Bal mucho tiempo después de haber terminado sus respectivos noviazgos.
Asimismo, subrayó que el trato con el productor de La Flia es constante y muy profesional en la actualidad. Por otra parte, destacó que con «Peluca» Brusca logró transitar la transición de compañeros a pareja y luego convivir en el ámbito laboral de Bienvenidos a Ganar. En efecto, Laurita sostiene que el paso del tiempo suele sanar las heridas del momento de la ruptura, permitiendo una comunicación fluida por cuestiones laborales puntuales.
Diferencias marcadas entre Cabré y otros noviazgos
A pesar de la falta de diálogo, la bailarina siempre mantuvo una postura respetuosa al referirse al actor de Sugar. Por este motivo, siempre ha destacado sus virtudes frente a los medios, mencionando incluso su excelente labor como padre. Sin embargo, marcó una diferencia clara con Fede Bal, con quien se cruzó en la pista del Bailando sin mayores inconvenientes, demostrando que puede separar lo personal de lo profesional.
Por añadidura, la artista enfatizó que con Cabré simplemente no se dio la oportunidad de retomar el contacto porque ya no tienen puntos de unión en su vida cotidiana. En realidad, su presente junto a Matías «Peluca» Brusca la encuentra en una etapa de mucha estabilidad y madurez emocional. Seguramente, esta transparencia para hablar de su pasado es lo que le permite encarar nuevos desafíos sin el peso de antiguos rencores mediáticos.
Un balance sobre las relaciones mediáticas
Finalmente, la conductora reflexionó sobre cómo la exposición afectó sus vínculos en el pasado, algunos de los cuales terminaron en fuertes escándalos. Del mismo modo, admitió que, si bien en el instante de la separación las cosas pueden ser tensas, los años ayudan a reubicar a cada persona en su lugar. Por lo pronto, ella elige enfocarse en su carrera teatral y televisiva, manteniendo la puerta abierta a cualquier desafío actoral que se presente.
En conclusión, la vida sentimental de Laurita Fernández sigue generando interés, pero ella demuestra tener las cuentas claras con su historia. Mientras continúa liderando la taquilla teatral en Buenos Aires, deja en claro que la madurez le permite elegir con quién hablar y con quién no. Sin duda, su honestidad para admitir que no tiene relación con Cabré pone fin a las especulaciones sobre un posible acercamiento entre ambos en el futuro cercano.


















