Luego de ser señalado en redes sociales por su rol como padre, Sebastián Graviotto realizó un fuerte descargo público. El instructor de esquí aclaró los motivos de su ausencia en el parto de su hijo y desmintió las versiones de una supuesta falta de compromiso afectivo, apuntando contra quienes difundieron información falsa sobre su vínculo…
El descargo de Sebastián Graviotto tras la polémica
La escena mediática se vio sacudida recientemente por un fuerte cruce de versiones que involucra a la familia de la influencer Juana Repetto. Debido a las críticas recibidas en plataformas digitales, el instructor de esquí decidió realizar una defensa de su paternidad para aclarar los hechos que derivaron en una serie de juicios sobre su conducta. El conflicto escaló cuando una profesional de la salud mental utilizó fragmentos de historias personales para cuestionar su compromiso con la crianza de sus hijos.
Efectivamente, los señalamientos surgieron a partir de un relato sobre el nacimiento de su hijo menor, Timoteo, momento en el que el deportista no pudo estar presente de manera física. Por consiguiente, el protagonista de esta historia explicó que existieron razones médicas de fuerza mayor que alteraron los planes originales. Según sus palabras, el diagnóstico de placenta previa obligó a adelantar el parto de manera imprevista, impidiéndole llegar a tiempo para el alumbramiento.
Los motivos detrás de su ausencia en el parto
Por otra parte, Graviotto enfatizó que la situación le generó un profundo dolor personal y que su intención siempre fue acompañar a Repetto durante ese proceso vital. Por lo tanto, el instructor remarcó que había organizado toda su agenda laboral y personal para estar presente, pero la urgencia clínica cambió el escenario por completo. De igual manera, subrayó que intentó estar conectado de forma energética y emocional a pesar de la distancia geográfica que lo separaba en ese instante.
Asimismo, el deportista se mostró indignado ante la liviandad con la que se utilizó el término abandono para describir un imprevisto de salud. Por este motivo, consideró que asociarlo públicamente con una figura ausente representa una acusación gravísima que afecta su integridad y la relación con sus herederos. En consecuencia, el descargo buscó poner un límite a las interpretaciones sesgadas que circulan en el ecosistema de las redes sociales.
Una firme defensa de su paternidad ante las críticas
Por consiguiente, el ex de la actriz defendió su rol cotidiano asegurando que toda su existencia gira en torno al bienestar de sus pequeños. Por ende, la defensa de su paternidad se centró en ratificar que el amor y el sostén diario son las bases de su vínculo familiar, más allá de cualquier recorte malintencionado de internet. También cuestionó duramente a la psicóloga que emitió un diagnóstico mediático basado en información parcial y relatos fragmentados.
En este sentido, Graviotto manifestó que ser padre implica una elección constante y presencial que él cumple todos los días de su vida. No obstante, admitió que le resulta sumamente doloroso tener que salir a desmentir una mentira absoluta que se instaló con rapidez en la opinión pública. Mientras tanto, Juana Repetto también se sumó al debate para respaldar la versión de su pareja y desarticular las versiones que hablaban de una crisis o una inmadurez emocional por parte del instructor.
Finalmente, el descargo concluyó con una reflexión sobre la ética profesional de quienes opinan sobre familias ajenas sin conocer la realidad interna. Por esta razón, el círculo íntimo de la pareja espera que esta aclaración sirva para detener la ola de comentarios negativos y restaurar la tranquilidad en su hogar. El caso reaviva una vez más la discusión sobre los límites de la exposición en redes y las consecuencias de las etiquetas públicas en la vida privada de los famosos.


















