Iliana Calabró rompió el silencio sobre los meses más difíciles de su vida. Lo que debían ser vacaciones para celebrar la llegada de su primer nieto se transformó en una odisea médica que la mantuvo en vilo entre Porto Seguro y Buenos Aires. Con una honestidad brutal, la actriz describió el nacimiento de urgencia de Bento y la simultánea internación de su madre, Coca Calabró, en Argentina. Una historia de resiliencia familiar que hoy, afortunadamente, tiene un presente mucho más luminoso.
El difícil regreso a las tablas
La reconocida intérprete Iliana Calabró decidió retomar su carrera profesional al incorporarse a la gira de la obra «Viuda e hijas». Sin embargo, detrás de este regreso triunfal se esconde el drama de Iliana Calabró, marcado por una sucesión de crisis médicas que afectaron a sus seres más queridos. Según relató la actriz, debió rechazar propuestas laborales previas para instalarse en Brasil y asistir a su hijo Nicolás y a su nuera durante un embarazo de alto riesgo.
Por consiguiente, la situación se tornó crítica cuando los médicos detectaron que el bebé había dejado de crecer en el útero a las 32 semanas. Debido a una insuficiencia en el cordón umbilical, una condición que la propia Iliana padeció en su momento, los especialistas ordenaron una cesárea de emergencia. Bento nació con apenas un kilo y cien gramos, lo que obligó a una internación inmediata en el sector de cuidados intensivos para prematuros.
Una doble urgencia en dos países
Mientras la actriz se enfocaba en la recuperación de su nieto en tierras brasileñas, recibió un llamado que complicó aún más el panorama familiar. Su pareja, Luis, le informó que su madre, la entrañable Coca Calabró, sufría fuertes dolores abdominales. En consecuencia, la mujer debió ser trasladada de urgencia a un centro de salud porteño tras detectarse una obstrucción intestinal que requería una intervención quirúrgica inmediata.
De este modo, se profundizó el drama de Iliana Calabró, quien tuvo que coordinar operativos familiares a la distancia para autorizar la cirugía de su madre. Finalmente, tras un vuelo de emergencia con escalas, la actriz logró aterrizar en Buenos Aires para acompañar la rehabilitación de Coca. Por fortuna, la operación resultó exitosa y la recuperación fue notablemente rápida, permitiendo que la familia se reuniera para las fiestas de fin de año.
El presente de Bento y los nuevos desafíos
A pesar de los sustos iniciales, la salud del pequeño Bento evolucionó de manera asombrosa, alcanzando un peso saludable de cinco kilos en pocos meses. No obstante, el camino no fue sencillo, ya que su madre también enfrentó una doble trombosis en las piernas tras el parto. Por esta razón, la familia debió lidiar con traslados constantes a hospitales ubicados a 150 kilómetros de su residencia habitual en Trancoso.
Actualmente, Iliana disfruta de su rol como abuela, aunque admite que la distancia será un factor difícil de sobrellevar durante su nueva gira teatral. Por lo tanto, la actriz se concentra en su trabajo en «La cocina rebelde» y en el teatro, agradeciendo que tanto su madre como su nieto superaron sus respectivos cuadros clínicos. Ciertamente, tras meses de angustia, la calma ha regresado al hogar de una de las familias más queridas del espectáculo argentino.


















