María Fernanda Callejón se encuentra en el ojo de la tormentA tras revelarse una serie de conflictos cruzados que ponen en riesgo su estabilidad familiar. Mientras mantiene una guerra abierta con su hermana Sandra en Córdoba por la herencia anticipada y el cuidado de su padre, una amenaza mayor aparece en el horizonte: la posibilidad de perder la convivencia con su hija Giovanna ante los tribunales.
El conflicto familiar en Córdoba
La realidad actual de la artista se ha vuelto sumamente frágil tras confirmarse que atraviesa una disputa por la tenencia de su hija frente a su ex. En primer lugar, trascendió que el vínculo con su hermana, Sandra Callejón, se fracturó definitivamente debido a decisiones unilaterales respecto a la salud de su progenitor. Según informaron fuentes cercanas al entorno familiar, Sandra optó por internar a su padre en un geriátrico cordobés ante la imposibilidad de brindarle los cuidados necesarios en el hogar.
Por otro lado, esta determinación encendió la furia de María Fernanda, ya que ambas mantienen una nula comunicación desde hace tiempo. Como consecuencia de esto, la actriz habría manifestado su intención de vender la propiedad familiar en la provincia mediterránea para dividir el dinero. No obstante, esta maniobra encuentra un obstáculo legal evidente, puesto que el dueño de la vivienda continúa con vida, lo que impide cualquier liquidación inmediata del patrimonio.
Una situación habitacional bajo la lupa
Asimismo, el apuro económico de la mediática respondería a una urgencia habitacional que podría perjudicarla en sede judicial. Actualmente, ella se encontraría residiendo en un hotel junto a la pequeña, una circunstancia que genera preocupación en el entorno paterno. Por este motivo, su exmarido estaría analizando seriamente presentarse ante la justicia para reclamar la tenencia de su hija apelando a la falta de un hogar estable.
Efectivamente, especialistas en derecho de familia señalan que el desarraigo y la ausencia de una vivienda fija son elementos que los juzgados consideran prioritarios. Si bien es inusual que se le retire la custodia a una madre de manera drástica, estas condiciones de precariedad habitacional funcionan como herramientas de peso para cualquier demandante. Por lo tanto, la urgencia por vender la casa de Córdoba sería el único camino que vislumbra la actriz para adquirir una propiedad propia y regularizar su estatus frente a la ley.
Las estrategias legales en juego
En este contexto de incertidumbre, el periodista Santiago Sposato detalló que el clima de desesperación es absoluto en la vida de la ex «angelita». Además, se suma la presión mediática y las recientes peleas públicas que no ayudan a proyectar una imagen de serenidad. Por lo tanto, el escenario se presenta como una carrera contra el reloj donde cada movimiento patrimonial busca evitar que el conflicto con su ex escale a niveles irreversibles.
Ciertamente, el futuro de la menor depende de cómo se resuelvan estos frentes abiertos en las próximas semanas. Mientras Sandra defiende la postura de no tocar los bienes de su padre, María Fernanda lucha por obtener liquidez económica. En conclusión, la actriz debe demostrar ante la justicia que puede garantizar un entorno seguro y permanente, alejándose de la volatilidad que hoy define su presente en Buenos Aires.


















