La guerra entre Guido Süller y su exmarido parece no tener fin y suma un capítulo de traiciones y beneficios compartidos. Lo que comenzó como una historia de amor frente a las cámaras en 2018, hoy se traduce en una auditoría minuciosa de registros de vuelo y convenios prenupciales. El arquitecto no está dispuesto a ceder ni un centavo de su patrimonio, mientras que el joven cordobés se aferra a la normativa vigente para justificar sus movimientos.
Un conflicto por viajes y beneficios aéreos
La disputa mediática escaló a niveles insospechados cuando el mediático decidió revisar sus registros profesionales. En una reciente intervención televisiva, el excomisario de a bordo reveló que Guido Süller denunció a su exesposo por haber aprovechado un beneficio de la línea de bandera para realizar decenas de traslados sin costo. Según sus palabras, el joven habría efectuado aproximadamente 40 vuelos en poco más de un año utilizando la franquicia que le corresponde al arquitecto por su trayectoria en la aviación.
Por consiguiente, el descubrimiento se produjo tras una investigación personal en la página oficial de la aerolínea, donde figuraba el nombre civil de su ex: Marcos Loyola. Debido a que la relación terminó de forma conflictiva, el hermano de Silvia no dudó en exponer esta situación como una prueba del supuesto aprovechamiento de su antigua pareja. De esta manera, la interna familiar sale del ámbito privado para instalarse nuevamente en la opinión pública con acusaciones cruzadas de oportunismo.
Guido Süller denunció a Tomasito tras revisar sus registros
La respuesta del joven cordobés no se hizo esperar y llegó cargada de ironía y tecnicismos legales. Por tal motivo, Tomasito aclaró que el uso de los pasajes es un derecho legítimo derivado del vínculo matrimonial que los unió formalmente. No obstante, el mediático insistió en que su ex tiene una intención puramente económica y que busca captar la atención de los medios ante la falta de proyectos propios en el mundo del espectáculo.
Asimismo, Loyola detalló que los viajes no son estrictamente gratuitos, ya que debe abonarse un porcentaje del ticket y la disponibilidad depende del espacio libre en las aeronaves. Por tal razón, el joven desestimó las críticas de su exmarido calificándolas como producto de su edad y falta de lucidez. Sin embargo, para Süller el problema radica en un convenio prenupcial que impide cualquier reclamo patrimonial, lo que habría derivado en esta utilización intensiva de los beneficios de transporte.
El impacto del acuerdo prenupcial en la pelea
Por otro lado, la existencia de un documento firmado antes del casamiento se convirtió en el escudo principal del arquitecto. En ese sentido, aseguró que todo su patrimonio está resguardado y que la ley lo protege frente a lo que considera una búsqueda de dinero fácil. Por lo tanto, el enfrentamiento jurídico se centra ahora en determinar hasta qué punto pueden seguir vigentes estos beneficios una vez que el vínculo sentimental se ha roto por completo.
Finalmente, el escándalo reaviva una historia que comenzó con un casamiento mediático y hoy termina en despachos de abogados y auditorías de pasajes. En consecuencia, el futuro de ambos parece estar ligado a la confrontación constante, mientras el público asiste a un nuevo episodio de reproches sobre carisma y talento. En conclusión, lo que nació como un romance de farándula se ha transformado en un expediente donde cada vuelo cuenta una historia de despecho y reclamos económicos.


















