Lo que comenzó como una anécdota picante de Graciela Alfano terminó convirtiéndose en el centro de atención de la prensa del espectáculo. La actriz había relatado un episodio supuestamente tenso donde la novia de Vicuña habría intervenido de forma brusca durante una charla entre ambos. Sin embargo, el protagonista de la historia decidió ponerle un freno a las especulaciones. Al presentarse en un estreno teatral, el actor no pudo evitar los micrófonos y, aunque se mostró algo incómodo, eligió desactivar la bomba mediática con elegancia. Lejos de alimentar el escándalo, el intérprete defendió la estabilidad de su relación actual y le restó dramatismo a las fantasías públicas de Alfano, asegurando que en su casa el tema se tomó con absoluta naturalidad y muchas risas.
La postura de Benjamín Vicuña ante la prensa
El estreno de la nueva pieza de Guillermo Francella fue el escenario donde el artista decidió enfrentar los rumores recientes. Mientras los cronistas indagaban sobre el supuesto desplante de su pareja, el actor optó por priorizar el humor de Graciela Alfano como explicación principal. En este sentido, manifestó que las declaraciones de la ex vedette no deben tomarse de forma literal, sino como parte de su característica personalidad mediática.
Por consiguiente, el intérprete intentó desviar el foco de la polémica para centrarse en el evento cultural que lo convocaba. Debido a que la noticia había escalado rápidamente en portales y programas de chismes, su palabra era la más buscada de la noche. No obstante, el chileno mantuvo su habitual cordialidad, aunque admitió que este tipo de cuestionamientos logran incomodarlo frente a las cámaras.
La reacción de su pareja y el humor de Graciela Alfano
Respecto a la presunta escena de celos protagonizada por Anita Espasandín, el actor fue tajante al desmentir cualquier tipo de rispidez. Según sus propias palabras, tanto él como su novia comprenden perfectamente las reglas del juego del espectáculo y la trayectoria de la diva. Efectivamente, remarcó que su compañera se tomó las ocurrencias de la actriz con mucha gracia, descartando cualquier sentimiento de inseguridad o enojo tras el encuentro.
Asimismo, el artista insistió en que el humor de Graciela Alfano es una herramienta que ella utiliza con maestría para generar impacto. Por esta razón, le pidió a los periodistas que no busquen conflictos donde no los hay, asegurando que «sabemos quién es quién» dentro de su círculo íntimo. A pesar de los intentos de la prensa por profundizar en la propuesta de un «trío» lanzada por Alfano, el actor prefirió no darle mayor entidad al asunto.
Un cierre apresurado en medio del estreno
A medida que la entrevista avanzaba, el malestar del protagonista se hacía más evidente ante la insistencia de los cronistas. En consecuencia, decidió dar por finalizado el intercambio para poder ingresar a la sala y acompañar a sus colegas en la función de prensa. Por otra parte, dejó en claro que su intención era disfrutar de la obra y no convertirse en el centro de una disputa que considera inexistente.
Finalmente, el actor lamentó tener que dar explicaciones sobre situaciones en las que no se siente directamente involucrado. Por lo tanto, el episodio quedó sellado como una ocurrencia mediática más de la temporada, reafirmando que su vínculo sentimental actual permanece sólido. En conclusión, mientras Alfano continúa jugando con la provocación, el chileno prefiere resguardar su intimidad y enfocarse plenamente en su carrera profesional.


















