Magui Bravi atravesó durante ocho meses un complicado problema dermatológico que llegó a afectar considerablemente la piel de su rostro. La actriz contó que consultó a cuatro dermatólogos hasta encontrar un tratamiento que le permitiera controlar el cuadro y explicó cómo los cambios personales posteriores a su separación coincidieron con ese período.
Magui Bravi contó su problema dermatológico
Magui Bravi contó su problema dermatológico y relató el difícil proceso que atravesó durante ocho meses, después de experimentar una fuerte reacción en la piel de su rostro. La actriz explicó que todo comenzó con un pequeño granito que posteriormente se transformó en una mancha roja y terminó extendiéndose alrededor de la boca.
El cuadro tuvo un impacto particular en su vida laboral porque trabaja frente a las cámaras. Según relató, tuvo que presentarse a trabajar con el rostro afectado, una situación que le generó preocupación por su exposición profesional.
La primera consulta médica no permitió determinar con precisión el origen del problema. La especialista descartó inicialmente que se tratara de estrés y consideró otras posibilidades, como una reacción alérgica o las altas temperaturas del verano, por lo que le indicó un tratamiento con corticoides.
Un tratamiento que inicialmente funcionó
La medicación produjo una mejoría durante los primeros días. Sin embargo, Bravi explicó que después de diez días el cuadro volvió a aparecer con mayor intensidad y que, al duodécimo día, su rostro se encontraba mucho más afectado.
A partir de ese momento, la actriz decidió buscar otra opinión. La segunda dermatóloga identificó el cuadro como dermatitis perioral y le indicó una crema utilizada para tratar la rosácea junto con una loción destinada a hidratar la piel.
Después de aproximadamente un mes, Bravi no observó los resultados esperados. Por ese motivo, realizó una tercera consulta y recibió una indicación diferente: un tratamiento con luz pulsada intensa.
La primera sesión produjo una mejoría en su piel. No obstante, el efecto cambió pocos días después y los granitos aumentaron considerablemente. Además, apareció una lesión profunda con pus en una de sus mejillas, que posteriormente dejó una cicatriz.
Cuatro especialistas hasta encontrar el tratamiento
La actriz aclaró que su experiencia no significa que la luz pulsada sea perjudicial, sino que considera que ese procedimiento no era el adecuado para el cuadro que atravesaba. La cicatriz provocada por aquella lesión todavía permanece en su rostro.
Ante la falta de resultados, Bravi realizó una cuarta consulta dermatológica. En esta oportunidad, el profesional descartó los tratamientos anteriores y le indicó un producto específico para tratar la lesión activa, además de un inmunomodulador tópico.
El proceso también incluyó estudios médicos para intentar determinar si existía algún factor interno relacionado con la reacción de su piel. Según contó la actriz, los análisis de sangre mostraron inicialmente un nivel muy elevado de cortisol y una alteración hormonal.
El impacto de los cambios personales
Bravi vinculó ese período con una etapa de importantes transformaciones en su vida personal. En enero de 2026 se separó de Octavio Cattaneo, después de 15 años de relación, y posteriormente se mudó a otro departamento junto a su hijo Galileo.
La actriz contó que la decisión de separarse no fue inmediata y que la pareja necesitó aproximadamente un año para tomarla. Además, explicó que adaptarse a la nueva realidad familiar también implicó un proceso complejo.
En ese contexto, Bravi comenzó a modificar algunos hábitos. Incorporó una alimentación antiinflamatoria, además de pilates y meditación, mientras continuaba con el seguimiento médico correspondiente.
Los nuevos estudios mostraron una mejoría
Meses después, la actriz volvió a realizarse análisis y aseguró que los resultados habían cambiado favorablemente. Según explicó, sus valores se encontraban dentro de parámetros normales y consideró que su estado general había mejorado de manera significativa.
“Casi se me cae la piel de toda la cara. Las separaciones salen caras”, contó Bravi al describir las consecuencias que tuvo aquel período en su vida. También explicó que durante un tiempo recurrió a filtros en sus publicaciones porque el estado de su rostro era evidente.
La actriz destacó que el problema dermatológico llegó a su fin después de ocho meses de consultas, tratamientos y cambios de hábitos. Sin embargo, la marca que dejó la lesión profunda en su mejilla todavía permanece.
Así, Magui Bravi contó su problema dermatológico y expuso públicamente un proceso que combinó dificultades personales, consultas médicas y una extensa búsqueda hasta encontrar un tratamiento que, según su propio relato, le permitió recuperar el estado de su piel.

























