Marixa Balli confirmó que cerrará el local de ropa que mantiene en Flores desde hace 26 años. La panelista explicó que tomó la decisión por cansancio y para recuperar tiempo personal, aunque continuará con su marca a través de la venta online.
Marixa Balli cerrará su local tras 26 años
Marixa Balli confirmó una decisión que marca el cierre de una etapa importante en su vida laboral: después de 26 años, dejará de funcionar su histórico local de ropa ubicado en Flores, en la Ciudad de Buenos Aires. La panelista contó que ya comenzó a desmontar parte del espacio y explicó que la determinación responde tanto a su cansancio personal como a la situación económica.
La empresaria desarrolló durante más de dos décadas una actividad comercial vinculada con la industria textil, mientras paralelamente consolidó su presencia en televisión. Ahora, decidió modificar esa rutina y poner fin a la atención presencial del negocio.
El motivo detrás del cierre
En diálogo con Ángel de Brito en LAM, Balli mostró parte del proceso que está atravesando mientras desarma las estructuras utilizadas durante años para exhibir los zapatos que comercializaba. La escena representa el final de un comercio que formó parte de su vida durante más de dos décadas.
Al explicar las razones, la panelista dejó en claro que la determinación no surgió de un día para otro. “Me agoté. No, te juro que me agoté de todo. Estoy cansada”, expresó al referirse al momento personal que atraviesa.
Además, Balli aseguró que se encuentra atravesando un período de cambios y que decidió dejar de esperar que determinadas situaciones se modifiquen. “Es un momento de cambios, de transición. Ya no me quiero enganchar más, ni de escuchar, ni de esperar, ni de pensar que todo va a cambiar. Estoy podrida”, manifestó.
Marixa Balli cerrará su local para cambiar de rutina
Más allá de los números del negocio, Balli explicó que existe una razón personal detrás de la decisión. Después de tantos años dedicados al trabajo, reconoció que siente la necesidad de disponer de más tiempo para sí misma y recuperar actividades que había dejado en segundo plano.
“Quiero empezar a disfrutar un poco de la vida. La verdad, lo único que hago es laburar, no disfruto casi nada. Entonces dije ‘paremos’”, explicó la panelista.
Así, el cierre del establecimiento ubicado en Flores representa para ella una modificación profunda de su rutina. La intención es reducir las obligaciones vinculadas con el funcionamiento diario de un comercio y, al mismo tiempo, encontrar un mayor equilibrio entre su actividad profesional y su vida personal.
El negocio continuará por Internet
Sin embargo, Balli no tiene previsto abandonar completamente la actividad comercial. Su marca continuará funcionando a través de venta online, una modalidad que le permitirá mantener el emprendimiento sin afrontar los gastos asociados al mantenimiento de un establecimiento físico.
La decisión apunta, de esta manera, a reducir los costos mensuales y simplificar la estructura del negocio. “Así que basta de tanta cosa, tanto gasto todos los meses”, sostuvo la empresaria al explicar el nuevo rumbo.
La continuidad digital también le permitirá conservar su vínculo con la industria textil, aunque bajo una modalidad diferente. El cambio supone dejar atrás el local que funcionó durante 26 años, pero no implica el final de su marca.
El final de una etapa
El cierre del comercio de Flores marca un punto de inflexión para Balli, quien durante años combinó su exposición televisiva con su faceta empresarial. Ahora, la panelista decidió priorizar una rutina con menos compromisos y mantener solamente la parte del negocio que considera sostenible.
La imagen de las estructuras siendo desmontadas dentro del local simboliza el final de una etapa que comenzó hace 26 años. Desde ahora, su actividad comercial continuará exclusivamente en el ámbito digital, mientras Balli busca disponer de más tiempo para disfrutar de su vida fuera del trabajo.



























