El escenario político argentino sufrió un vuelco inesperado durante el último mes. Lo que antes era un respaldo sólido, hoy muestra grietas profundas debido al impacto del ajuste en los bolsillos. El dato que sacude a la Casa Rosada no es solo la caída del Jefe de Estado, sino quién ha logrado posicionarse por encima de él en las mediciones de popularidad.
Un cambio de tendencia en el oficialismo
El último informe de opinión pública elaborado por la consultora Zentrix encendió las alarmas en el seno del Gobierno nacional al confirmar una notable erosión en la imagen positiva de Javier Milei. De acuerdo con el estudio realizado entre el 10 y el 19 de marzo, el mandatario registró un descenso de siete puntos en apenas treinta días. Este fenómeno coincide con un clima social crecientemente crítico, donde la mayoría de los consultados manifiesta una visión desfavorable sobre el rumbo de la economía argentina.
Efectivamente, el relevamiento indica que el Jefe de Estado pasó de un 47% de aceptación en febrero a un 40,3% en el tercer mes del año. Al mismo tiempo, el rechazo a su figura escaló hasta el 51%, superando por cinco puntos la medición previa. Por consiguiente, el diferencial negativo marca un punto de inflexión en la breve gestión libertaria, que hasta el momento lograba retener indicadores de confianza más robustos a pesar de las medidas de ajuste.
El ascenso de Patricia Bullrich en las encuestas
Debido a este retroceso del Presidente, el escenario interno de La Libertad Avanza muestra ahora una nueva jerarquía en cuanto a la valoración popular. Actualmente, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se posiciona como la referente mejor evaluada del oficialismo con un 42,7% de aprobación. Aunque su imagen negativa también es alta, situándose en el 50,3%, logra aventajar al primer mandatario por más de dos puntos porcentuales en la escala de favorabilidad.
Asimismo, la gestión de gobierno en su conjunto sufrió un revés estadístico importante durante este periodo. Mientras que en febrero todavía se mantenía un equilibrio con saldo positivo, los números de marzo arrojaron una desaprobación del 53% frente a un escaso 38,5% de apoyo. Indudablemente, la percepción de que la imagen positiva de Javier Milei está ligada al éxito económico se vuelve evidente cuando casi el 60% de los encuestados califica la situación del país como «negativa».
El factor del salario y la inflación
Por otra parte, el componente económico aparece como el principal motor del descontento social reflejado en el sondeo. Un abrumador 83,9% de los participantes aseguró que sus ingresos no logran seguirle el ritmo a la suba generalizada de precios. En consecuencia, el malestar por la pérdida del poder adquisitivo parece haber perforado el núcleo de apoyo que acompañó al Gobierno en sus etapas iniciales de reformas estructurales.
En cuanto a la oposición, los referentes medidos todavía presentan dificultades para capitalizar este desgaste oficialista. Tanto el gobernador Axel Kicillof como el dirigente Juan Grabois exhiben cifras de rechazo que rondan el 57%, con una valoración positiva cercana al 33%. Sin embargo, la encuesta de Zentrix, basada en 1.198 casos, deja en claro que el oficialismo ya no goza de la hegemonía absoluta en la aprobación ciudadana que ostentaba al inicio del ciclo.


















