La exitosa canalización de la marea humana que despidió al máximo referente del rock nacional reavivó los cruces de gestión entre los principales despachos de La Plata y la Capital Federal. Con un saldo positivo en materia de seguridad, las segundas líneas del peronismo bonaerense salieron a capitalizar los resultados y a exponer la falta de pericia organizativa del Estado nacional.
Cruces institucionales tras el multitudinaria adiós al músico
El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, criticó a la gestión libertaria debido a las reticencias y trabas que el Poder Ejecutivo Nacional opuso para la organización de las ceremonias fúnebres del cantante ricotero. En consecuencia, el funcionario de máxima confianza de Axel Kicillof defendió el despliegue logístico que ejecutaron las carteras provinciales de manera coordinada con el municipio sureño. Por lo tanto, el dirigente argumentó que la negativa de abrir el Congreso respondió exclusivamente a una motivación de índole ideológica y no a impedimentos de fuerza mayor.
Por consiguiente, el ministro bonaerense relativizó los justificativos técnicos que se esgrimieron desde los despachos presidenciales para desactivar el homenaje en edificios federales. En este sentido, aclaró que la experiencia en el territorio demostró que una correcta planificación estatal permite encauzar manifestaciones populares de enorme magnitud de forma pacífica. Adicionalmente, el funcionario lamentó la falta de sensibilidad de las autoridades centrales frente a un acontecimiento que conmovió las fibras más íntimas de la cultura popular local.
Distancia ideológica y chicanas sobre el modelo económico
El debate sumó componentes doctrinarios cuando el colaborador provincial analizó los motivos del rechazo por parte de las autoridades de la Casa Rosada. Efectivamente, Bianco recurrió a la ironía para marcar una frontera tajante entre la visión del peronismo de la Provincia y los lineamientos teóricos que guían al presidente de la Nación, vinculados históricamente a la escuela austríaca. De este modo, el dirigente sentenció su pertenencia a las tradiciones nacionales frente a los dogmas extranjeros que inspiran el programa de reforma del Estado de La Libertad Avanza.
Por esa razón, las críticas del gabinete de Kicillof hicieron foco en el progresivo desmantelamiento de los equipos técnicos de las dependencias públicas nacionales producto del severo plan de austeridad. Las autoridades provinciales sugirieron que la ola de despidos masivos afectó de manera directa la capacidad operativa de la administración central para coordinar eventos de alta complejidad urbana. Igualmente, desde La Plata pusieron en duda que la actual estructura del Ministerio de Seguridad nacional cuente con las herramientas humanas para contener demandas colectivas imprevistas.
Balance positivo y éxito del dispositivo en el Conurbano
Por otra parte, la conducción política de la Provincia de Buenos Aires celebró los resultados del procedimiento implementado en las inmediaciones del Polideportivo Municipal de Villa Domínico. Las áreas sanitarias y de control vial mantuvieron bajo estricta vigilancia los movimientos de las delegaciones de fanáticos que poblaron el partido de Avellaneda durante casi un día entero. Por lo tanto, las autoridades provinciales concluyeron que la planificación técnica diseñada junto al intendente Jorge Ferraresi cumplió con cada una de las metas fijadas inicialmente.
Finalmente, el funcionario remarcó que la exitosa experiencia en el sur del Gran Buenos Aires constituye una prueba irrefutable de la eficiencia del Estado cuando se orienta a garantizar los derechos de la ciudadanía. En última instancia, ratificó que las estructuras gubernamentales bonaerenses continuarán brindando respuestas operativas allí donde los organismos nacionales decidan replegarse. Así, mientras Bianco criticó a la gestión libertaria por su inacción, el oficialismo provincial consolidó un sólido contraste de modelos de gestión ante la opinión pública.

















