La tensión entre La Plata y Casa Rosada escaló a un nuevo nivel tras el fallo favorable en los tribunales de Estados Unidos. Lejos de una celebración conjunta, Axel Kicillof salió a marcar la cancha y le recordó a Javier Milei que este proceso lleva más de una década en marcha. Con fuertes críticas al modelo de privatizaciones, el gobernador advirtió que el discurso oficialista podría terminar favoreciendo a los fondos demandantes.
Una disputa por la autoría del éxito judicial
El escenario político nacional sumó un nuevo capítulo de confrontación tras las recientes críticas de Kicillof a Milei respecto a la soberanía energética. Durante una rueda de prensa brindada este lunes, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires rechazó de forma tajante que la administración de La Libertad Avanza intente capitalizar el fallo favorable de la Cámara de Apelaciones de Nueva York. Según el mandatario provincial, la victoria judicial es el resultado de un proceso extenso que no guarda relación alguna con la ideología del gobierno actual.
En este sentido, Kicillof subrayó que la historia del conflicto se remonta a hace quince años, mucho antes de la llegada de la actual gestión al poder. Por lo tanto, consideró contradictorio que quienes promovieron históricamente la venta de activos estatales hoy celebren un resultado que protege a una empresa pública. De este modo, el referente bonaerense buscó desvincular el desenlace del expediente de las políticas de ajuste y desregulación que impulsa el Poder Ejecutivo Nacional.
El peligro de las privatizaciones y las críticas de Kicillof a Milei
Por otro lado, el gobernador trazó un paralelismo preocupante entre la situación actual y la década del noventa. En efecto, recordó que la entrega de compañías como YPF, AYSA y diversas autopistas durante aquel período tuvo consecuencias devastadoras para la economía nacional. Debido a esto, alertó que los planes de privatización incluidos en la Ley Bases podrían conducir a la Argentina hacia un destino similar, priorizando intereses particulares por sobre el bienestar del país.
Asimismo, el mandatario bonaerense enfatizó que el intento de liquidar empresas públicas para engrosar las reservas del Banco Central representa un riesgo trágico. Por consiguiente, sostuvo que la experiencia histórica demuestra que estas maniobras solo debilitan la estructura productiva de la nación. Ciertamente, para el gobernador, el presidente debería extraer lecciones del pasado antes de avanzar con propuestas que ya demostraron su ineficacia en términos de desarrollo soberano.
Prudencia y argumentos ante los tribunales externos
En otro tramo de su exposición, el exministro de Economía solicitó mayor responsabilidad discursiva al Jefe de Estado. Según su visión, si el presidente insiste en calificar como un error la expropiación realizada durante el mandato de Cristina Kirchner, termina beneficiando involuntariamente a los litigantes extranjeros. En consecuencia, advirtió que estas declaraciones oficiales podrían ser utilizadas como argumentos legales por quienes pretenden obtener indemnizaciones desproporcionadas a costa del Estado argentino.
Finalmente, Kicillof reafirmó su compromiso con la defensa de los recursos estratégicos frente a lo que considera una mirada «intervencionista al revés» por parte del Ejecutivo. Por lo tanto, concluyó que darle la razón a los fondos demandantes es una postura extremadamente peligrosa que atenta contra la seguridad jurídica y económica de la Argentina. Por último, instó a mantener una política de Estado coherente que proteja los logros alcanzados en materia de recuperación de soberanía energética frente a las presiones del mercado internacional.


















