La interna en el PRO sumó un nuevo capítulo de alto voltaje tras las declaraciones de Fernando de Andreis. El dirigente cercano a Mauricio Macri rompió el silencio para exigir una purga ideológica dentro de la fuerza amarilla, tildando de «monstruo de muchas cabezas» a la coalición que gobernó recientemente. Con la mirada puesta en 2027, De Andreis propone un giro drástico hacia la derecha, eliminando cualquier vestigio progresista y abriendo las puertas a una nueva generación que no cargue con las «desviaciones» del pasado.
El debate por la identidad del PRO
El escenario político porteño se vio sacudido por las recientes definiciones de uno de los referentes más cercanos al macrismo. En una serie de reflexiones públicas, el diputado nacional Fernando de Andreis analizó las fallas en la comunicación de su espacio y propuso la construcción de un PRO nítidamente liberal y antiwoke. Por consiguiente, el legislador señaló que el partido atraviesa una crisis de creencias que impide que el mensaje llegue con claridad a la ciudadanía.
Según su visión, el «ruido» que percibe el votante no es un problema de estrategia técnica, sino de contradicciones profundas en el núcleo ideológico. Debido a esto, De Andreis argumentó que la mezcla de conceptos ha desdibujado la esencia original de la fuerza política. En este sentido, instó a sus compañeros a abandonar las ambigüedades para recuperar la confianza de un electorado que demanda definiciones más tajantes y coherentes con los principios republicanos.
Críticas al progresismo y la herencia de Larreta
Por otra parte, el diputado fue lapidario al referirse a la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, a la cual vinculó con lo que llamó un «murmullo socialista». Este concepto, utilizado para describir inclinaciones progresistas dentro de una estructura de centroderecha, fue señalado como el principal responsable del daño electoral sufrido en los últimos años. Por lo tanto, De Andreis consideró que existió un sector del partido que se sintió más cómodo con las lógicas del peronismo que con las del liberalismo.
Asimismo, calificó la experiencia de Juntos por el Cambio entre 2019 y 2023 como una «ingeniería genética fallida». Esta alianza, según su análisis, transformó al partido en una organización confusa que alejó a los votantes más jóvenes. Efectivamente, la propuesta de consolidar un PRO nítidamente liberal y antiwoke surge como una respuesta directa a lo que él considera una desviación lamentable hacia visiones de izquierda que todavía persisten en algunos sectores de la dirigencia.
Renovación generacional y el futuro del partido
Sumado a las críticas ideológicas, el legislador nacional enfatizó la necesidad de abrir las puertas a nuevas figuras que no tengan un pasado que defender. Igualmente, advirtió que los actuales referentes del «murmullo socialista» funcionan como un obstáculo para la entrada de jóvenes con ambición y entusiasmo. De igual forma, remarcó que el objetivo para las próximas contiendas electorales debe ser la nitidez absoluta, eliminando cualquier tipo de interferencia confusa en el discurso público.
Finalmente, De Andreis proyectó un partido poderoso y republicano, totalmente abierto a los cambios estructurales que requiere el país. En consecuencia, su llamado a la acción busca agitar las estructuras internas para desplazar a quienes mantienen posturas moderadas. De esta manera, el PRO se encamina a una discusión profunda sobre su supervivencia, buscando diferenciarse claramente de las opciones socialdemócratas y consolidando su perfil más duro de cara al recambio presidencial de 2027.


















