La expresidenta Cristina Kirchner se presentó ante los tribunales de Retiro para brindar su testimonio en el marco de la Causa Cuadernos. Durante su exposición, la exmandataria calificó el proceso como una farsa judicial y apuntó contra el rol de los fiscales y jueces intervinientes, asegurando que existen irregularidades graves en la instrucción del expediente.
Nueva presentación judicial en Comodoro Py
La jornada en los tribunales federales estuvo marcada por la fuerte actividad procesal de la exmandataria argentina. En efecto, Cristina Kirchner realizó su declaración en la farsa judicial tal como ella misma denominó al expediente de los cuadernos, utilizando sus plataformas digitales para profundizar sus críticas tras salir de la sede judicial. Por consiguiente, la dirigente peronista optó por difundir material respaldatorio que, según su visión, demuestra las falencias estructurales de la investigación iniciada hace años.
Además de su comparecencia física, la expresidenta decidió compartir documentos y exposiciones de su defensa técnica. Por lo tanto, el foco de su mensaje se centró en cuestionar la legitimidad de las pruebas recolectadas. Asimismo, insistió en que el armado de la causa respondió a intereses mediáticos y políticos más que a una búsqueda de justicia real en el fuero federal.
Graves acusaciones contra el sistema de instrucción
Ciertamente, el descargo de la exjefa de Estado no ahorró calificativos hacia los responsables de la etapa investigativa. En este sentido, apuntó directamente contra el fiscal Carlos Stornelli y el fallecido magistrado Claudio Bonadío, a quienes vinculó con supuestas maniobras irregulares. Según su testimonio, los procedimientos aplicados durante la recolección de pruebas carecieron de las garantías constitucionales mínimas exigidas por la ley vigente.
De igual manera, Kirchner hizo especial hincapié en el uso de la Ley del Arrepentido. Por otro lado, afirmó que se produjeron situaciones de extorsión y chantaje para obtener declaraciones que la incriminaran. En consecuencia, la exmandataria sostiene que el manejo delictivo de estos testimonios es una de las piezas centrales para entender lo que ella considera una persecución sistemática en su contra.
Pruebas digitales y la declaración en la farsa judicial
En otro tramo de su exposición pública, la exmandataria recordó las vinculaciones entre el espionaje ilegal y los funcionarios judiciales. Debido a esto, mencionó nuevamente el caso D’Alessio como un antecedente directo de las prácticas que denuncia. Por lo tanto, invitó a sus seguidores a revisar chats y audios que probarían la relación estrecha entre el falso abogado y la fiscalía en el marco de la declaración en la farsa judicial.
Efectivamente, Cristina Kirchner citó resoluciones de juicios previos donde se analizó este vínculo. Según los magistrados de aquellas instancias, la relación entre los involucrados constituía un activo valioso para una asociación ilícita. Por esta razón, la defensa argumenta que las pericias documentales y digitales son irrefutables y deberían invalidar gran parte de lo actuado en la causa principal.
Denuncias de espionaje y garantías vulneradas
Finalmente, la expresidenta denunció que se realizaron tareas de inteligencia prohibidas sobre los abogados defensores. Por consiguiente, esto representaría una violación flagrante a la Ley de Inteligencia y un ataque directo al derecho de defensa en juicio. No obstante, Kirchner remarcó que estas prácticas no fueron hechos aislados, sino parte de un esquema coordinado para hostigarla políticamente.
Para concluir su descargo, la dirigente fue tajante al definir el espíritu de la Causa Cuadernos. En su opinión, validar este proceso no es solo una cuestión de persecución política, sino que implica convalidar mecanismos mafiosos dentro del Poder Judicial. Por lo tanto, el escenario judicial argentino queda nuevamente bajo el foco del debate público tras estas fuertes definiciones en Comodoro Py.


















