Una postal inédita frente al Ministerio de Economía marcó la agenda política: más de cien intendentes de todo el país se unieron para frenar el ajuste de Nación. Fernando Espinoza lideró el reclamo por los seis billones de pesos adeudados en concepto de combustibles, advirtiendo que la parálisis de obras y la falta de recursos básicos ya golpean a los sectores más vulnerables de cada distrito.
Movilización histórica de intendentes por fondos federales
La ciudad de Buenos Aires fue testigo de una protesta sin precedentes cuando un centenar de mandatarios locales se concentró en las puertas del Ministerio de Economía. En ese marco, Fernando Espinoza calificó la situación actual como un verdadero desastre económico en Argentina que atraviesa a todas las banderas políticas por igual. Efectivamente, el intendente de La Matanza destacó que la unión de alcaldes de diversos signos partidarios responde a la urgencia de una crisis que ya afecta la sostenibilidad de los distritos.
Ciertamente, el dirigente peronista describió un panorama desolador respecto al entramado productivo nacional. Según sus palabras, las economías regionales se encuentran al borde de la quiebra mientras los grandes complejos industriales enfrentan el cierre de establecimientos diariamente. Por lo tanto, la manifestación buscó visibilizar que la parálisis de la actividad no solo es una estadística, sino una realidad que golpea directamente a los trabajadores y productores de cada ciudad.
Reclamos por coparticipación y el desastre económico en Argentina
Uno de los ejes centrales de la protesta fue la denuncia sobre la retención de partidas presupuestarias esenciales para las provincias. En este sentido, los jefes municipales advirtieron que la coparticipación federal sufrió una retracción promedio del 24%, dejando a las comunas sin margen de maniobra financiera. Debido a esto, Espinoza exigió a Javier Milei y Luis Caputo que abandonen la gestión de escritorio para tomar contacto directo con la realidad social que impera en el territorio.
Asimismo, los intendentes nucleados en la Federación Argentina de Municipios (FAM) pusieron el foco en la vulnerabilidad de los extremos de la pirámide social. Ante la falta de recursos, el intendente matancero enfatizó que no se puede tolerar el riesgo de desnutrición en niños y jubilados. Por consiguiente, la exigencia al Gobierno nacional incluye la inmediata restitución de los flujos de fondos necesarios para garantizar la asistencia alimentaria y los servicios básicos básicos en las barriadas más necesitadas.
La millonaria deuda por el impuesto a los combustibles
Además de los fondos directos, los mandatarios locales reclamaron por los recursos provenientes del gravamen a los combustibles líquidos. Según las estimaciones presentadas, la deuda que el Estado nacional mantiene con las jurisdicciones del interior asciende a más de seis billones de pesos. Por esta razón, la falta de estos dividendos ha provocado una detención total de las obras de infraestructura federal, tales como la reparación y construcción de rutas nacionales.
Finalmente, la movilización contó con la presencia de figuras de peso en la provincia de Buenos Aires, incluyendo a Mayra Mendoza y ministros del gabinete de Axel Kicillof. Mientras los funcionarios provinciales acompañaban la protesta, los intendentes reafirmaron que estos fondos son vitales para la supervivencia económica de las ciudades. En conclusión, el reclamo en las escalinatas de Economía marca un nuevo punto de tensión en la relación entre los municipios y la administración central.



















Un Comentario
No sé cómo la gente aguanta a este Vende Patria Mafioso Corructo el y todo su Gabinete que pasa con el Pueblo está anestesiado no tienen memoria tengo 83 años nunca viví esto ya no se aguanta por fabor Vasta