La tensión política entre Quilmes y la Casa Rosada alcanzó un nuevo pico tras las acusaciones de Luis Caputo hacia los municipios. Mayra Mendoza no tardó en responder con datos sobre la deuda de Nación y una radiografía cruda de la parálisis industrial. El cruce pone en evidencia dos visiones opuestas sobre la inflación y la responsabilidad fiscal.
El cruce por la responsabilidad de la inflación
La disputa dialéctica entre el Palacio de Hacienda y los territorios bonaerenses sumó un capítulo de alta tensión tras las fuertes críticas de Mayra Mendoza hacia el titular de Economía. Efectivamente, la reacción de la jefa comunal surgió luego de que el funcionario nacional responsabilizara a los municipios peronistas por los valores en las góndolas. En consecuencia, Mendoza utilizó sus plataformas digitales para desmentir que las tasas locales sean el motor principal del encarecimiento de la canasta básica.
Por el contrario, la mandataria quilmeña señaló que el escenario económico actual se caracteriza por fábricas inactivas y un endeudamiento familiar asfixiante para cubrir necesidades alimentarias básicas. Por lo tanto, consideró que el ministro prefiere el camino de la confrontación en lugar de abordar las causas estructurales de la crisis. Debido a esta situación, la dirigente de Unión por la Patria exigió un cambio de prioridades en la gestión de los recursos nacionales.
Deuda millonaria y fuertes críticas de Mayra Mendoza
En este sentido, la intendenta aprovechó la oportunidad para sacar a la luz cifras que complican la relación financiera entre las jurisdicciones. Concretamente, denunció que la administración central mantiene una deuda superior a los 14 billones de pesos con el territorio bonaerense. Por consiguiente, Mendoza afirmó que este incumplimiento impacta directamente en áreas sensibles como la obra pública y el despliegue de seguridad en las ciudades.
A su vez, la jefa comunal cuestionó la falta de presencia del Ejecutivo nacional en los territorios más castigados por las medidas económicas. En consecuencia, acusó al equipo de Javier Milei de gobernar para sectores financieros mientras se descuida la supervivencia diaria de la población trabajadora. Por esta razón, insistió en que el ataque a los intendentes busca ocultar el daño social que genera la política oficial.
El reclamo por la gestión territorial
Por otra parte, la dirigente desafió al ministro Caputo a abandonar la comodidad de los despachos oficiales para conocer la realidad productiva del país. Ciertamente, lo instó a recorrer pequeñas empresas, hospitales y establecimientos educativos donde la escasez se siente de manera directa. De esta manera, Mendoza contrapuso la lógica de las «mesas de dinero» con las necesidades de quienes sostienen la economía real en los barrios.
Finalmente, la diputada provincial en uso de licencia advirtió que si el Gobierno no ofrece contraprestaciones por los impuestos recaudados, debería replantearse su propia política fiscal. En conclusión, el intercambio ratifica la profunda fractura entre el modelo de ajuste nacional y los reclamos de contención que plantean los municipios del conurbano. No obstante, la polémica por los precios promete continuar mientras la inflación siga golpeando los bolsillos de los consumidores argentinos.


















