La interna económica sumó un capítulo explosivo con las declaraciones de Guillermo Moreno. El dirigente peronista no solo puso en duda la coherencia del oficialismo, sino que utilizó un tono punzante para describir lo que considera un «despertar» tardío en el gabinete de Milei. Según Moreno, el reconocimiento de que la energía barata es la clave para la producción nacional demuestra que las ideas libertarias están chocando contra la realidad productiva de la Argentina.
Un cambio de discurso que genera polémica
La escena política y económica se vio sacudida por las recientes declaraciones del exsecretario de Comercio Interior, quien analizó con dureza los últimos movimientos del gabinete nacional. En una entrevista reciente, Guillermo Moreno criticó a Sturzenegger tras las definiciones del ministro sobre el precio del gas y su vínculo con el desarrollo fabril. Según el dirigente peronista, el funcionario nacional mostró una contradicción flagrante al celebrar ahora la posibilidad de contar con insumos energéticos accesibles para fomentar la actividad local.
Asimismo, el referente de «Principios y Valores» recordó que la postura histórica de la actual gestión siempre fue contraria a la protección del sector manufacturero. Por consiguiente, Moreno subrayó que el oficialismo pasó de despreciar la competitividad argentina frente a los mercados asiáticos a reconocer la importancia de los costos operativos. En este sentido, sostuvo que este giro discursivo representa un choque entre la teoría libertaria y las necesidades básicas de cualquier modelo productivo serio.
El debate por los costos y la energía
Efectivamente, uno de los puntos más álgidos del descargo estuvo centrado en la falta de pragmatismo que, según Moreno, caracteriza tanto a Javier Milei como a su equipo económico. Debido a que el presidente se define como «anticostos», el exfuncionario argumentó que nunca realizaron un análisis real sobre la estructura de precios en la Argentina. Por esta razón, consideró una ironía que ahora el ministro de Desregulación utilice la variable del gas barato como una bandera para la recuperación económica del país.
Por otro lado, la discusión sobre la abundancia energética coincide, según el economista, con las banderas históricas de la doctrina justicialista. En esa línea, remarcó que el peronismo siempre defendió la idea de que una oferta energética potente y a bajo precio es la única vía para resolver los problemas de la industria. Por lo tanto, cuando Guillermo Moreno criticó a Sturzenegger, lo hizo enfatizando que el Gobierno finalmente está admitiendo conceptos que antes calificaba de obsoletos o intervencionistas.
Críticas personales y el futuro del Gobierno
Posteriormente, el tono de la entrevista se volvió más punzante cuando el exsecretario se refirió a la capacidad intelectual y profesional del ministro. Indudablemente, Moreno utilizó la ironía para señalar que Sturzenegger «empezó a entender de economía» recientemente, lo que implicaría un desconocimiento absoluto de la materia en su trayectoria previa. Incluso, fue más allá al afirmar que el funcionario ahora «piensa como peronista», lo cual interpretó como una señal de derrota ideológica para el oficialismo.
Finalmente, el análisis concluyó con una advertencia sobre la estabilidad del esquema económico actual. Según la visión del dirigente, cuando una gestión comienza a adoptar las herramientas y los argumentos de sus adversarios, es porque ha perdido el rumbo original de su programa. En consecuencia, vaticinó que el oficialismo se encuentra en un callejón sin salida al intentar amalgamar ideas de reindustrialización con un modelo que, en su esencia, busca la desregulación total de los mercados.


















