El escenario político en la provincia de Mendoza encendió las alarmas en los despachos de la Casa Rosada. Uno de los bastiones electorales más sólidos para el oficialismo muestra signos de desgaste por el impacto directo de la crisis económica en los hogares.
Alerta en el oficialismo por un giro en la opinión pública
El panorama político en el territorio cuyano presenta modificaciones sustanciales respecto al escenario electoral previo. En este contexto, la imagen de Javier Milei sufre una contracción notoria en el humor social de la provincia de Mendoza. Los datos surgen del monitoreo correspondiente al mes de mayo realizado por la firma Reale Dalla Torre (RDT). El informe detalla que el respaldo a la administración nacional retrocedió diez puntos porcentuales en comparación con el registro obtenido en febrero. De esta manera, el indicador de aprobación pasó de un 57,6% a un 47,6% actual.
Esta provincia, junto con Córdoba, representó un pilar fundamental para consolidar el triunfo del espacio libertario en el balotaje del año pasado. En aquella oportunidad, el actual jefe de Estado cosechó más del 71% de los sufragios en la jurisdicción mendocina. Sin embargo, las dificultades en el plano financiero doméstico comenzaron a horadar el acompañamiento de las franjas ciudadanas que inicialmente respaldaban el rumbo de la gestión central de manera contundente.
Paridad estadística con la administración de Alfredo Cornejo
La evolución de las mediciones sociopolíticas muestra una convergencia inédita entre el desempeño del mandatario nacional y las autoridades locales. Tradicionalmente, los números del líder de La Libertad Avanza se posicionaban con holgura por encima de la valoración del gobernador Alfredo Cornejo. No obstante, la tendencia actual expone que ambas curvas de evaluación convergen hoy en una línea similar. Ambas administraciones registran en este momento un promedio de adhesión cercano al 47%.
La diferencia sustancial radica en la dinámica que experimenta cada gestión en el corto plazo. Mientras el Ejecutivo nacional evidencia una tendencia descendente y pronunciada, el oficialismo provincial consiguió estabilizar sus variables de aceptación pública. Este fenómeno demuestra una capacidad de resistencia superior frente al escenario de restricciones presupuestarias y reconfiguración económica que atraviesa el país.
Cambios profundos en las prioridades de los ciudadanos
El descontento social creciente se vincula de forma directa con la realidad material de la población mendocina. Para el 52,7% de los consultados en este relevamiento, la situación económica y la estabilidad laboral constituyen las demandas más urgentes que el poder político debe resolver. Esta inquietud desplazó a otros temas históricos de la agenda pública local.
A raíz de esta coyuntura, las problemáticas vinculadas al sistema sanitario escalaron hasta posicionarse en el segundo escalón de las preocupaciones de la comunidad. El área de salud concentra un 32,7% de las menciones debido a las dificultades crecientes para sostener las coberturas de medicina privada. Asimismo, las complicaciones para adquirir insumos farmacológicos esenciales empujaron este reclamo. Por lo tanto, las demandas económicas dejaron de pertenecer a sectores específicos para convertirse en un problema transversal que afecta con fuerza a los sectores medios.
Resistencia del voto propio frente a la falta de alternativas
A pesar del retroceso en la valoración del plan de gobierno, el mandatario nacional conserva un piso electoral competitivo en la región. Frente al interrogante sobre una hipotética elección presidencial inmediata, un 48,2% de los ciudadanos locales ratificó que volvería a respaldar la propuesta oficialista. Esta fidelidad del núcleo duro encuentra su explicación en el arraigo de un electorado con un fuerte perfil antikirchnerista.
Por otra parte, la oposición nucleada en el peronismo local carece de una alternativa consolidada que logre capitalizar el descontento actual. Esta debilidad estructural del justicialismo mendocino le otorga un respiro político al oficialismo central en el corto plazo. El estudio cuantitativo contempló una muestra de 1.200 entrevistas presenciales en hogares distribuidos de manera estratégica en la Capital, Godoy Cruz, Guaymallén y otros distritos bonaerenses clave. Mendoza representa el quinto distrito electoral del país con un padrón aproximado de un millón y medio de votantes en condiciones de sufragar.


















