La reacción de la oposición no se hizo esperar ante los últimos indicadores de precios. Con un discurso cargado de datos sobre el consumo y el empleo, Myriam Bregman desarmó la narrativa oficialista y puso el foco en la realidad de los barrios, donde el ajuste comienza a chocar con la paciencia de una sociedad agotada por los aumentos.
El análisis del escenario económico actual
La difusión de las cifras oficiales de precios desencadenó una fuerte reacción política por parte del Frente de Izquierda. En sus declaraciones, la diputada nacional Myriam Bregman analizó el impacto del plan económico y calificó la estrategia de Javier Milei como un experimento fallido. Según su visión, aunque el Ejecutivo intenta justificar los resultados mediante diversas excusas, la persistencia de la inflación demuestra que el ajuste masivo no ha cumplido con sus promesas fundamentales.
Por consiguiente, la legisladora destacó que Argentina mantiene los índices de carestía más elevados de toda la región. Asimismo, denunció que existe una preocupante distancia entre el discurso oficial, que afirma una baja en la pobreza, y la vivencia cotidiana de los ciudadanos. No obstante, para la dirigente, lo más alarmante resulta ser la indiferencia gubernamental ante el deterioro de la calidad de vida, situación que ha planteado repetidamente en el Congreso sin obtener respuestas satisfactorias.
El impacto del plan económico en los haberes
Uno de los puntos más críticos del descargo se centró en la situación de los sectores más vulnerables de la pirámide social. Bregman señaló que el impacto del plan económico ha provocado una pérdida de capacidad de compra que alcanza el 33% en salarios públicos y jubilaciones mínimas. Debido a que el bono para los pasivos se encuentra congelado, el haber anual ha registrado caídas consecutivas durante 2024 y 2025, situándose en niveles históricamente bajos.
Por otro lado, la diputada criticó la finalización de la moratoria previsional, lo cual impide que la gran mayoría de las personas en edad de retiro puedan acceder a su beneficio. Por tal razón, denunció que el ataque al PAMI y la falta de pagos a prestadores médicos agravan la desprotección de los adultos mayores. En consecuencia, el panorama descrito por la referente opositora muestra una transferencia de ingresos sin precedentes desde los hogares hacia las grandes empresas prestadoras de servicios públicos.
El cierre de empresas y la crisis del transporte
La realidad del sector productivo también formó parte de la lapidaria reseña de la legisladora de izquierda. Durante la actual gestión, aproximadamente 21.000 compañías debieron cerrar sus puertas, lo que derivó en una destrucción masiva de puestos de trabajo genuinos. Por lo tanto, este fenómeno ha impulsado el crecimiento del empleo informal y el desempleo, mientras el consumo de alimentos básicos cae en calidad nutricional debido a los altos costos de la canasta básica.
Finalmente, Bregman hizo especial énfasis en la crisis del transporte público, definiendo la situación como una «decadencia» donde los trabajadores viven exclusivamente para costear sus traslados. Según su análisis, el precio de los boletos y la ineficiencia de los servicios condicionan la planificación diaria de las familias y los estudiantes. De esta manera, concluyó que la resistencia social ante estas políticas no tardará en manifestarse, ya que el límite de tolerancia de los sectores populares parece estar llegando a su fin.


















