Las alertas en el entramado productivo nacional volvieron a encenderse tras la difusión de las impactantes cifras de la actividad metalúrgica. Con un uso de la capacidad instalada en niveles mínimos y un retroceso persistente en el empleo, la economista y diputada Julia Strada lanzó duras críticas contra la política económica de Javier Milei, advirtiendo que uno de los motores industriales más significativos del país sigue cayendo sin dar señales de recuperación a corto plazo.
Caída alarmante de la industria metalúrgica en Argentina
El escenario fabril nacional sumó un nuevo capítulo de preocupación tras conocerse las cifras presentadas por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina. En este marco, la diputada nacional Julia Strada criticó duramente las medidas económicas del Gobierno nacional. Por consiguiente, la legisladora sostuvo que el sector productivo no logra estabilizarse y atraviesa una fase de deterioro continuo que compromete la estabilidad de las plantas fabriles.
Asimismo, los indicadores correspondientes al mes de junio mostraron un retroceso interanual del 4,6% en el nivel de actividad, sumado a un deslizamiento mensual del 0,3% respecto a mayo. De igual manera, Strada subrayó que el indicador acumula una retracción cercana a los 20 puntos en comparación con los registros de 2023. Por lo tanto, el panorama industrial muestra un debilitamiento estructural que impacta directamente en la economía real.
Cifras críticas para la industria metalúrgica en Argentina
Por otro lado, el informe técnico confirmó que el rubro registró una contracción acumulada del 5,7% durante la primera mitad del año. En consecuencia, el uso de las instalaciones industriales descendió de forma drástica hasta ubicarse en un preocupante 40,8% de la capacidad instalada, representando uno de los registros más acentuados de los últimos años. Por ejemplo, esta parálisis afectó la demanda laboral, registrando una caída del 2,3% en los puestos de trabajo formales.
Además, el presidente de la cámara empresarial, Elio Del Re, advirtió que la contracción del mercado interno frena de manera determinante cualquier intento de repunte. En este sentido, seis de cada diez directivos reconocieron que no prevén variaciones en sus volúmenes de fabricación para el próximo trimestre. Del mismo modo, las pequeñas y medianas empresas solicitaron incentivos para la producción que eviten un mayor cierre de pymes y contengan los despidos en las provincias.
Finalmente, las perspectivas para la segunda mitad del período continúan marcadas por la cautela y la incertidumbre generalizada. Por esta razón, la dirigencia opositora insiste en la urgencia de revisar el rumbo de las importaciones y la contención de costos. En resumen, el sector fabril exige un cambio de paradigma antes de que se profundice la destrucción del empleo industrial metalúrgico en todo el país.


















