Juan Grabois y la inteligencia artificial quedaron vinculados en una fuerte advertencia del diputado, quien pidió discutir límites internacionales frente al avance de sistemas cada vez más autónomos y señaló los posibles riesgos de una carrera tecnológica sin controles.
Juan Grabois advirtió sobre el avance de la IA
Grabois volvió a pronunciarse sobre los posibles riesgos de la inteligencia artificial y reclamó una discusión internacional sobre los límites que debería tener su desarrollo. El diputado nacional de Unión por la Patria sostuvo que la carrera por crear sistemas cada vez más avanzados podría generar consecuencias de enorme gravedad.
“Pero algún día le van a tener que decir al rey que el rey está desnudo. Algún día se lo van a tener que decir”, afirmó el dirigente el miércoles 9 de septiembre de 2026 durante una publicación vinculada con las advertencias surgidas desde el sector tecnológico.
El planteo de Grabois tomó como referencia a Jacob Coxon, investigador de Anthropic, quien anunció su salida de la compañía después de cuestionar la velocidad con la que avanza el desarrollo de sistemas de IA. Coxon, de 27 años, había trabajado anteriormente en OpenAI y acusó a ambas empresas de “jugar con nuestras vidas”.
Las advertencias dentro de Anthropic
Coxon sostuvo que quienes trabajan en el desarrollo de inteligencia artificial consideran seriamente la posibilidad de que esta tecnología pueda representar un riesgo extremo para la humanidad. “Quienes están construyendo la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos antes de que acabe la década”, afirmó.
A esa advertencia se sumó Evan Hubinger, jefe de seguridad de Anthropic. Según citó Grabois, Hubinger estimó en más de un 10% la posibilidad de que la inteligencia artificial termine provocando la muerte de los seres humanos durante la próxima década.
“Creemos realmente que la IA podría matar a todos los humanos”, escribió Hubinger. A partir de esas declaraciones, Grabois cuestionó que una posibilidad de semejante magnitud no genere una respuesta internacional acorde con el riesgo planteado.
El diputado resumió su preocupación al señalar que uno de los principales responsables de seguridad de una empresa del sector había reconocido públicamente ese escenario y, al mismo tiempo, había advertido que no existe plena certeza sobre lo que puede ocurrir durante el desarrollo de estos sistemas.
El pedido de un pacto tecnológico mundial
Frente a este escenario, Grabois reclamó la creación de un “pacto tecnológico mundial” que permita analizar los riesgos antes de que la competencia entre las grandes compañías avance todavía más.
“Hay que estudiarlo escrupulosamente, comprender lo que está pasando, generar los espacios para un pacto tecnológico mundial y frenar esta carrera a la muerte en la ventana de tiempo que todavía nos queda”, sostuvo.
El dirigente insistió en que el debate no debería limitarse al ámbito empresarial o científico. Según su planteo, los gobiernos y la sociedad también deberían participar de una discusión sobre las consecuencias económicas, sociales y éticas del desarrollo de tecnologías cada vez más autónomas.
La referencia de Grabois al papa León XIV
Dentro de su argumento, Grabois también mencionó al papa León XIV y destacó su postura frente al impacto de la inteligencia artificial. El diputado consideró que la discusión sobre la tecnología debería ocupar un lugar prioritario debido a las transformaciones que puede producir.
“Todos tenemos un montón de frentes abiertos en nuestra vida, nuestro trabajo, pero esto tiene que ser una prioridad. El Papa León dio en el clavo y tenemos que apoyarlo en su tarea”, afirmó.
La referencia estuvo relacionada con la encíclica Magnifica Humanitas, mencionada por Grabois por su cuestionamiento a los procesos de deshumanización vinculados con el desarrollo de la inteligencia artificial.
El encuentro con Peter Thiel y su visión sobre la IA
La posición del dirigente también se relaciona con una reunión que mantuvo en junio con Peter Thiel, empresario estadounidense vinculado al sector tecnológico. Grabois contó posteriormente que el encuentro se produjo en la vivienda que Thiel adquirió en Barrio Parque y explicó que buscaba conocer de primera mano su visión.
“Fui para entender cómo funciona el circo. Mejor reunirte con el dueño y no con los gorilitas”, expresó el dirigente en una entrevista con Radio con Vos.
Durante aquella conversación también hablaron sobre la regulación de la inteligencia artificial y el ingreso básico universal. Según relató Grabois, Thiel se mostró en desacuerdo con una asignación destinada a compensar la pérdida de empleos provocada por la tecnología, aunque consideró que la propuesta podía ser interesante para analizar.
Grabois señaló además que el Vaticano intervino para facilitar el encuentro y sostuvo que era necesario escuchar distintas posiciones. En ese sentido, describió una disputa entre el modelo tecnocrático de Silicon Valley, una perspectiva humanista enfocada en la distribución de la riqueza y el modelo chino.
Finalmente, definió a la Argentina como un “laboratorio” para las élites tecnológicas y advirtió que el problema no se limita a la transferencia de recursos. Para Grabois, también resulta necesario discutir las consecuencias éticas y sociales de permitir avances tecnológicos sin controles, una preocupación que ahora volvió a expresar al reclamar un acuerdo internacional sobre el futuro de la inteligencia artificial.




























