Larreta quiere volver a gobernar la Ciudad y ya confirmó que su principal objetivo político está puesto nuevamente en Buenos Aires. El exjefe de Gobierno porteño tomó distancia del acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza, cuestionó el impacto social del ajuste y planteó una alternativa alejada tanto de Milei como del kirchnerismo.
Larreta quiere volver a gobernar la Ciudad
Horacio Rodríguez Larreta confirmó que su próximo objetivo político está puesto nuevamente en la Ciudad de Buenos Aires. El exjefe de Gobierno aseguró que pretende regresar al máximo cargo porteño porque considera que todavía hay problemas que deben ser atendidos, especialmente en materia de mantenimiento y servicios urbanos.
En ese sentido, contó que recorre distintos barrios y registra situaciones que, según su mirada, reflejan un deterioro en el espacio público. Suciedad, abandono y falta de mantenimiento aparecen entre los principales puntos que cuestionó durante una entrevista radial, mientras que también remarcó que la Ciudad tiene margen para mejorar.
El dirigente sostuvo, además, que su decisión de volver a competir por la Jefatura de Gobierno responde a una mirada política vinculada directamente con Buenos Aires. Por lo tanto, su prioridad no estaría enfocada en disputar ahora un lugar dentro de la conducción nacional.
Las diferencias de Larreta con el PRO
Al mismo tiempo, Rodríguez Larreta reconoció que mantiene fuertes diferencias con la actual conducción del PRO. En particular, cuestionó el acercamiento electoral del partido hacia La Libertad Avanza y señaló que ese acuerdo representa una estrategia con la que no coincide.
Según planteó, el espacio que históricamente integró avanza hacia una alianza con el sector liderado por Javier Milei. Sin embargo, Larreta eligió diferenciarse de esa postura y volvió a cuestionar la dinámica de confrontación que, a su entender, domina buena parte de la política argentina.
Además, rechazó la idea de considerar enemigo o traidor a quien sostiene una posición diferente. En esa línea, marcó distancia del oficialismo, aunque aclaró que sus críticas a Milei tampoco significan un acercamiento al kirchnerismo.
Su postura frente a Milei y el kirchnerismo
Larreta insistió en que no comparte la lógica de tener que elegir necesariamente entre dos extremos políticos. Su distancia con Milei, explicó, no implica ubicarse automáticamente del otro lado de la escena política.
Por eso, el exmandatario porteño planteó la necesidad de construir una alternativa que pueda diferenciarse tanto del Gobierno nacional como del kirchnerismo. Para él, la discusión debería concentrarse en propuestas concretas y no exclusivamente en la oposición a otro dirigente o espacio.
En paralelo, cuestionó algunas consecuencias del programa económico implementado por la administración de Milei. Si bien reconoció la importancia de mantener las cuentas públicas equilibradas, consideró que el costo social del ajuste está recayendo sobre distintos sectores de la sociedad.
Críticas al ajuste y preocupación por el empleo
Entre los sectores mencionados por Larreta aparecen jubilados, personas con discapacidad, universidades y la obra pública. El dirigente sostuvo que el equilibrio fiscal debe mantenerse, aunque advirtió que ese objetivo no debería alcanzarse trasladando todo el peso del ajuste a determinados grupos.
Asimismo, expresó especial preocupación por la situación del mercado laboral y por la evolución del consumo. Como ejemplo, relató que observa comercios gastronómicos con pocas mesas ocupadas y aseguró que algunos comerciantes le transmitieron una reducción significativa de sus ventas.
De acuerdo con lo que señaló, empresarios del sector le hablaron de una caída de entre 30% y 40% en la facturación. En consecuencia, vinculó la menor actividad económica con una situación que, según su diagnóstico, excede las dificultades propias de algunos sectores.
Larreta apuntó a los argentinos endeudados
Otro de los puntos que planteó estuvo relacionado con el nivel de endeudamiento de los argentinos. Larreta mencionó la existencia de millones de personas en situación de mora y sostuvo que ese fenómeno también debería analizarse como consecuencia de determinadas políticas públicas.
En particular, afirmó que muchas familias no recurrieron al crédito para afrontar consumos extraordinarios, sino para cubrir necesidades básicas. El endeudamiento de los hogares, según su planteo, refleja las dificultades que atraviesan numerosos argentinos para sostener sus gastos cotidianos.
Finalmente, Rodríguez Larreta volvió a defender la construcción de un espacio político que no se defina exclusivamente por su rechazo a otro sector. Su propuesta apunta a dejar atrás la lógica del “anti” y avanzar hacia una alternativa basada en una idea propia.
En ese marco, sintetizó su posición con una crítica al antiperonismo, al antimileísmo y al antikirchnerismo. Para Larreta, la experiencia política de los últimos años demuestra que resulta necesario cambiar esa lógica y construir en favor de una propuesta.




























