Las repercusiones por las marcadas ausencias institucionales en las celebraciones del 25 de Mayo trasladaron la tensión política directamente al plano de las redes sociales. En este contexto, el rol de las segundas líneas legislativas en el diseño discursivo de la Casa Rosada desató un duro pase de facturas con la prensa.
Denuncias de relatos periodísticos y construcción de personajes
El debate alrededor de la influencia que ejercen determinados cuadros parlamentarios sobre las directivas comunicacionales del Poder Ejecutivo Nacional sumó un capítulo de extrema fricción virtual. Así, Lilia Lemoine cruzó al analista político Ignacio Ortelli a través de su cuenta en la plataforma de microblogging X, reaccionando con notable vehemencia ante las versiones que la situaban como la supuesta arquitecta de las exclusiones protocolares del oficialismo.
Efectivamente, la estilista y legisladora libertaria argumentó que un sector específico del periodismo de espectáculos y actualidad viene coordinando desde hace tiempo una campaña sistemática orientada a esmerilar su reputación pública. Además, la diputada nacional remarcó que estas corporaciones de la comunicación se encargan de estructurar ficciones funcionales para que los movimientos de izquierda y los sectores opositores manipulen el humor social de la ciudadanía.
La exclusión del Tedeum y las sospechas sobre el liderazgo discursivo
Por este motivo, las expresiones de la referente de La Libertad Avanza funcionaron como una réplica directa a las afirmaciones vertidas previamente por el conductor en el aire de Radio Rivadavia. Entonces, el cronista había calificado la ausencia de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, en la Catedral Metropolitana como un grave error estratégico, sugiriendo de forma irónica que el rumbo gubernamental se resentía al quedar bajo la supuesta tutela de la mencionada legisladora.
Por otra parte, la respuesta institucional del periodismo no tardó en materializarse en el mismo ecosistema digital, intentando desmarcar el debate de cualquier arista estrictamente personal o de género. Por lo tanto, el redactor de las señales A24 y Rivadavia ratificó sus conceptos originales sobre la falta de idoneidad técnica de la funcionaria para coordinar el andamiaje discursivo del Poder Ejecutivo, sugiriendo que su rol en la toma de decisiones debería ser considerablemente más acotado.
Alianzas internas en el universo libertario y el frente comunicacional
Por su parte, el contraataque de la prensa incorporó un elemento de análisis ligado a las supuestas rispideces subterráneas que cruzan las diferentes terminales de poder en el esquema libertario. Sin embargo, el analista deslizó que las lealtades de la cosplayer no se limitan exclusivamente a la figura del jefe de Estado, advirtiendo que ciertos acuerdos de índole interna y faccional podrían estar condicionando negativamente su despliegue parlamentario.
Finalmente, el tenso contrapunto expone las dificultades crónicas que experimenta la fuerza gobernante para estabilizar sus canales de interlocución con los periodistas especializados en la cobertura de la Casa Rosada. Como resultado de este enérgico cruce de publicaciones en el plano virtual, Lilia Lemoine cruzó al cronista y dejó en claro que mantendrá una postura sumamente combativa ante cualquier intento de responsabilizarla por las decisiones de la cúspide presidencial.


















