A más de una década del hito fundacional que transformó la agenda pública argentina, las calles volvieron a ser el epicentro de un reclamo masivo. Con fuertes contrapuntos entre el compromiso de diversos dirigentes y las críticas de la administración central hacia las organizaciones convocantes, el debate por la seguridad de las mujeres recobró centralidad. marcha de Ni Una Menos
El posicionamiento del ex jefe de gobierno porteño
La agenda social y política quedó marcada por una nueva movilización masiva en los principales centros urbanos de la Argentina. En este contexto, Horacio Rodríguez Larreta utilizó sus canales de comunicación para manifestar su adhesión a las demandas colectivas que se expresaron en la marcha de Ni Una Menos. Por lo tanto, el dirigente de Propuesta Republicana lamentó la vigencia y la urgencia de una consigna que, lejos de perder fuerza, continúa interpelando a los poderes del Estado ante la persistencia de crímenes contra las mujeres.
En consecuencia, el exmandatario de la Ciudad de Buenos Aires coincidió con las columnas de manifestantes que se concentraron frente al Palacio Legislativo. De igual forma, las agrupaciones civiles y los colectivos comunitarios reclamaron mayor presupuesto para asistencia y herramientas eficaces de prevención. Por consiguiente, la fecha reavivó el recuerdo del trágico episodio ocurrido en Santa Fe que dio origen a este proceso de visibilización y que estableció estadísticas alarmantes sobre la frecuencia de los ataques mortales en el territorio nacional.
Repercusiones legislativas y contrapuntos en la dirigencia
Por su parte, diferentes personalidades del ámbito parlamentario expresaron su solidaridad y compartieron reflexiones sobre los avances logrados desde el inicio de las convocatorias. Así, desde el sector cercano al exalcalde, la senadora Guadalupe Tagliaferri destacó la capacidad de resiliencia y la organización colectiva de las mujeres para sostener las conquistas de derechos adquiridos. Asimismo, la diputada Silvia Lospennato ponderó que la sociedad civil identifique mayoritariamente a esta problemática como una disfunción de carácter estructural en el entramado social moderno.
No obstante, la vigencia de la marcha de Ni Una Menos también coincidió con conmocionantes sucesos recientes que reabrieron las discusiones sobre la efectividad de los protocolos de búsqueda oficiales. El hallazgo del cuerpo de una menor en la provincia de Córdoba, luego de varios días de rastrillajes, volvió a encender la indignación de la población. De este modo, desde el bloque de Unión por la Patria, el ministro bonaerense Gabriel Katopodis instó a los varones a tomar una postura activa y a cuestionar los hábitos cotidianos para erradicar las conductas violentas.
Visiones cruzadas sobre el movimiento social
Finalmente, la jornada no estuvo exenta de discrepancias profundas respecto al rol de los sectores que lideran las manifestaciones en la vía pública. Desde la gestión nacional, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, adoptó una postura crítica hacia la politización del reclamo y cuestionó el enfoque de las agrupaciones feministas. Por esta razón, el debate actual se divide entre quienes exigen una mayor intervención estatal con perspectiva de cuidado y aquellos que observan sesgos ideológicos en la conducción de las marchas.


















