El presidente Javier Milei encabezó un homenaje a Adam Smith donde calificó de genio a su asesor estrella. Durante el evento, un efusivo gesto hacia Santiago Caputo expuso la frialdad de Karina Milei, evidenciando las grietas internas en el círculo de hierro de la Casa Rosada mientras se disputa el control estratégico del Gobierno.
Un homenaje con trasfondo político
El Palacio de la Libertad se convirtió este miércoles en el escenario de un nuevo despliegue de doctrina liberal. El presidente Javier Milei lideró un acto en memoria del economista Adam Smith, con motivo del 250º aniversario de su obra cumbre. Sin embargo, más allá de la teoría económica, la atención se centró en un particular gesto hacia Santiago Caputo que reavivó los rumores de cortocircuitos en la cúpula del poder ejecutivo.
Ante la mirada atenta de todo su gabinete, el mandatario no ahorró en halagos para el consultor de bajo perfil. Milei lo describió como una pieza indispensable en la arquitectura oficialista, elevando su figura al estatus de «genio» estratega. Por consiguiente, la validación pública del asesor ocurre en un momento donde su influencia sobre las decisiones de Estado es cada vez más cuestionada por la oposición y sectores internos.
La frase que encendió el auditorio
Uno de los pasajes más comentados de la jornada fue cuando el jefe de Estado citó textualmente una reflexión de su colaborador. Con entusiasmo, destacó una idea sobre la evolución social y la capacidad de influir en el pensamiento colectivo. Inmediatamente, el auditorio rompió en un aplauso cerrado hacia el joven integrante del denominado «triángulo de hierro».
No obstante, mientras los ministros celebraban este gesto hacia Santiago Caputo, las cámaras captaron una reacción que empañó la armonía libertaria. Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y figura central en el armado territorial, mantuvo una postura rígida y distante. Efectivamente, la frialdad de «El Jefe» ante los elogios dirigidos al asesor dejó al descubierto una competencia de liderazgos que ya no se puede ocultar.
Disputas en el círculo de confianza
Esta situación se produce en un contexto de alta sensibilidad para el oficialismo. Por un lado, Caputo consolida su rol como el interventor directo en las crisis de gestión y la batalla cultural contra lo que el Gobierno denomina «la casta». Por otro lado, la hermana del presidente busca centralizar el control político y la construcción de la estructura partidaria a nivel nacional. Por lo tanto, el choque de funciones genera una atmósfera de fricción constante en la toma de decisiones diarias.
Finalmente, la jornada cerró con un discurso combativo donde Milei volvió a arremeter contra los privilegios de sectores empresariales y periodísticos. Así pues, aunque el mandatario intente mostrar un frente unido, los gestos corporales de su entorno más íntimo sugieren una realidad distinta. En conclusión, la interna por el poder real dentro de la Casa Rosada parece entrar en una fase de definiciones, mientras la gestión enfrenta desafíos económicos y presiones legislativas crecientes.


















